Durante el análisis del Segundo Informe de Gobierno Federal, el senador Mario Vázquez, frente al Pleno del Senado de la República, dijo que la federación estaba tratando de presentar el gasto social como un sustituto de una economía productiva y advirtió que el déficit, la deuda, la informalidad y la falta de certeza para la inversión continúan obstaculizando las oportunidades para las familias mexicanas.
“No se juega con la economía de las familias”, dijo, y al mismo tiempo, cuestionó la política del Gobierno y argumentó que las transferencias sociales pueden aliviar necesidades inmediatas, pero no reemplazan el empleo formal, la inversión o una economía que genere crecimiento.
Vázquez cuestionó que el Gobierno atribuya sus programas sociales a una política de austeridad, eso es falso, con un “con un déficit fiscal superior al 4% del PIB, no hay ahorro”, le llaman ahorro al desmantelamiento del sistema de salud, o a que estados y municipios reciban menos recursos. Se agotaron las reservas y fondos que existían en este país y el campo mexicano está abandonado.
El problema no es que una familia reciba apoyo, dijo el legislador, sino que la transferencia sustituirá lo que se requiere para crear empleos y oportunidades.
Pero también advirtió sobre la persistencia de la informalidad laboral. Según datos del INEGI, el 54.8% de los trabajadores estaban en el sector informal en el primer trimestre de 2026, lo que, según él, muestra que millones de mexicanos todavía no tienen empleos formales y estables con mejores condiciones.
Vázquez también cuestionó el apoyo financiero dado a Petróleos Mexicanos y dijo que la situación de las empresas productivas del Estado debería analizarse en términos de finanzas públicas.
“Mientras ahuyentan la inversión privada con incertidumbre legal y sofocan el crecimiento, Pemex absorbe miles de millones en rescates y más del 54% de los trabajadores permanecen atrapados en la informalidad”, dijo.
El senador dijo que México necesita recuperar la confianza para invertir y producir, fortalecer el empleo formal y crear condiciones para que las empresas contraten y crezcan.
Las transferencias alivian las necesidades diarias, pero sin inversión, no hay empleo ni prosperidad real, dijo.
Y finalmente, Mario Vázquez advirtió que una política económica responsable debe crear condiciones para que los mexicanos salgan adelante a través de su trabajo y no se vuelvan dependientes del gasto público.
“Gobernar no se trata de distribuir lo que no se produce o multiplicar dependientes; gobernar se trata de proporcionar certeza para producir, crear empleo y avanzar con dignidad”, concluyó.










