El secretario general de Gobierno, Santiago De la Peña Grajeda reiteró que el Estado está en manos de la Federación ante el incremento en el precio del diésel, que afecta no solo al sistema de transporte público, sino a cadenas de suministro de alimentos y otras necesidades básicas de la población.
“El aumento desmedido en los combustibles no solo tiene que ver como les digo que en el transporte público, pues también afecta a todo lo que tiene que ver con abasto de cualquier tipo de suministro, de alimentos y tal. Entonces, ¿qué es lo que estamos esperando? y creo que se los dije la semana pasada, necesitamos, este es un llamado de auxilio al gobierno federal”.
De la Peña Grajeda explicó que por cada peso que cuesta el litro de combustible, 40 centavos son de impuestos y es en dicha cantidad en donde la Federación tiene margen para el subsidio: “si somos un país productor de petróleo, si tenemos resuelto el tema de la refinación de los combustibles, pues entonces el Gobierno Federal podría hacer algo al respecto… Es urgente que el Gobierno Federal le ponga atención a este tema y que no simplemente se guarde silencio porque la presión empieza a crecer”.







