Dublín. El seleccionador de Irlanda, el islandés Heimir Hallgrimsson, consideró que su país “despertó conciencias en todo el mundo” respecto a la situación en Gaza, luego de las tensiones y polémicas sucitadas en torno al partido del domingo contra Israel.
Los irlandeses golearon 3-0 en Debrecen (Hungría), donde los jugadores se negaron a saludar a los israelíes, bajaron sus cabezas cuando sonó el himno rival y portaron brazaletes negros en homenaje “a todas las víctimas” del conflicto en Gaza.
El sábado, los integrantes del equipo verde votaron si jugar o no el partido. Luego de que decidieran por mayoría disputar el encuentro, el portero, Gavin Bazunu, fue el único que renunció al considerar “incorrecto participar” en el juego (y en el partido de vuelta, programado en Serbia el 4 de octubre) debido a la “matanza de personas inocentes”.
“Ha sido muy difícil para muchos jugadores”, declaró el islandés Hallgrimsson a la cadena RTE después del partido.
“Espero que eso no ocurra en el próximo partido, porque han mostrado su apoyo a la protesta, han despertado conciencias en todo el mundo, no sólo en Irlanda, sobre este tema, y esa suele ser la razón de una protesta: despertar la conciencia sobre una situación”, subrayó el técnico.
Desde que en febrero se decidió que Irlanda y Israel quedarían encuadradas en el mismo grupo de la Liga de Naciones, figuras destacadas irlandesas, entre ellas deportistas, grupos de aficionados y activistas pro palestinos, han protestado contra la disputa de estos dos partidos.
El encuentro en Debrecen y el del próximo domingo, en el que Irlanda actuará de local en Backa Topola, Serbia, se disputan en sedes neutrales.
La Federación Irlandesa de Fútbol optó por un campo neutral para el partido como local alegando “desafíos operativos”.










