Moscú. Frente a los rumores que se generaron con motivo de la reciente visita del jefe de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), John Radcliffe, sobre todo qué mensaje del inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, pudo haber traído a Moscú, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, de modo indirecto, sin referirse a ninguna iniciativa en particular, reiteró que el Kremlin rechaza cualquier intento de arreglo político que no sea la capitulación incondicional de Ucrania.
Lo hizo en Bishkek, la madrugada de este miércoles al término de su visita a Kirguistán y de su participación en la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái, poco antes de volar hacia Vladivostok, donde tiene previsto asistir al Foro Económico Oriental, cuando reunió a los reporteros rusos que lo acompañan en este viaje.
De acuerdo con la versión estenográfica, distribuida por el servicio de prensa del Kremlin, se infiere que Radcliffe vino –y esta versión extraoficial es la preferida de los analistas– a proponer a Putin una reunión con Trump y con el mandatario ucranio, Volodymir Zelensky, después de establecer un alto el fuego general, por cuanto la situación en el frente, de hecho estancada y con un elevado número de bajas por ambos lados, no es la mejor ni para Ucrania ni para Rusia.
Putin restó importancia a la visita de Radcliffe al decir que no es nada extraordinario que los jefes de los servicios de inteligencia mantengan contactos frecuentes y, en ocasiones, se reúnan para tratar “asuntos confidenciales”, con lo cual no consideró necesario explicar por qué no lo recibió, aunque el día que llegó el emisario estadunidense canceló toda su agenda.
Justo después, el mandatario señaló que Rusia “apoya toda negociación que tenga un contenido concreto y que no sirva sólo para dar vueltas y regresar al mismo sitio”, pero –en su opinión– para reanimar el proceso negociador y sacarlo de su estado actual de estancamiento hace falta “incorporar a los especialistas, a diplomáticos, a militares”.
Para Moscú “resulta muy agradable trabajar con quienes conocemos bien y confiamos. Son personas cercanas al presidente Trump. Creo que son sinceros y quieren llenar de contenido nuestro trabajo. Y Trump confía en ellos y esto es muy importante, sin eso no se puede llevar ninguna negociación. Porque si ellos se ponen de acuerdo en algo y después el presidente filtra todo lo que dijeron y lo divide por mil o más, todo se vuelve inútil. Así, entendemos que él (Trump) confía en ellos. Por ello, el señor (Jared) Kushner, igual que (Steve) Witkoff, son siempre huéspedes bienvenidos y trabajamos a gusto con ellos”.
Putin no mencionó qué piensa de una reunión con Trump y Zelensky. Unos días antes la rechazó su vocero, Dimitri Peskov, al afirmar que, desde el punto de vista del titular del Kremlin, sólo tiene sentido que se produzca ese encuentro para firmar el fin de la guerra como la entiende Rusia: la capitulación incondicional de Ucrania, no para negociar sus términos.
Sí se refirió, en cambio, a que recibe “información completa” de lo que pasa en los campos de batalla. “Unos minutos antes de venir a esta sala –dijo a los reporteros– hablé con el jefe del Estado Mayor (general Valeri Guerasimov), pero quiero hacer notar –como si tuviera en cuenta a Radcliffe– que la información que yo recibo, me llega de diferentes fuentes, prácticamente desde todos los servicios secretos y dependencias que de una u otra forma tienen que ver con la operación especial militar. Por eso, la imagen de lo que está pasando la tengo bastante objetiva”.
Desmintió que Rusia tenga algo que ver con el dron cargado de explosivo, encontrado en el aeropuerto de Leipzig junto a un avión de carga ucranio, incidente del cual las autoridades alemanas responsabilizan a Moscú.
“Creo que tiene que ver con la situación interna en Alemania. Es difícil la posición del canciller (Friedrich Merz), sus conciudadanos no confían en él. Y se entiende por qué: porque no defiende los intereses nacionales, sino los vende (…) ¿Para qué se hace todo esto (lo del dron)? La única explicación es que hay que enfrentarse a la “agresiva Rusia”. ¿Y dónde están las pruebas? Las quieren, aquí las tienen”, comentó.
Putin confirmó que, “en respuesta a los ataques ucranios contra refinerías y otras instalaciones civiles” rusas, como comandante en jefe del ejército ruso ordenó “preparar y asestar golpes masivos sobre las instalaciones energéticas de Ucrania”, sobre todo durante el próximo invierno.
Respecto a la advertencia a las aerolíneas que vuelan a Rusia que hizo anoche (martes) Zelensky de que su espacio aéreo deja de ser seguro por la cantidad de drones que lanza Ucrania, Putin dijo que eso es “una apelación al terrorismo de Estado”.
Indicó que “al mismo tiempo, nos piden reanudar las negociaciones, proponen que nos encontremos. Lo primero: con terroristas, no se negocia. Y lo segundo: si ni Dios quiera van a ocurrir ese tipo de tragedias, ya sabremos con qué responder, que nadie lo dude”.
Por otro lado, el alcalde de Moscú, Serguei Sobianin, informó este miércoles que Ucrania lanzó contra la capital rusa y sus alrededores casi 9 mil drones tan sólo en el mes de agosto.
“Entre las 8:30 del primero de agosto y las 8:30 de primero de septiembre, 8 mil 670 drones volaron en dirección a la región de Moscú”, escribió Sobianin en sus redes sociales.
Agregó que la mayoría, sin precisar cuántos artefactos, fueron destruidos o neutralizados por los sistemas de defensa antiaérea.










