Perder a una mascota puede dejar un vacío difícil de explicar. Para Kelly Anderson, la muerte inesperada de Chai, su gata de apenas 5 años, fue tan dolorosa que decidió intentar algo que hasta entonces parecía imposible: volver a tenerla mediante la clonación.
“Era mi alma gemela”, recuerda Anderson. Nunca había sentido una conexión semejante con un animal o incluso con una persona.
De acuerdo con National Geographic, la idea surgió después de una conversación con su compañera de piso sobre la creciente tendencia de clonar mascotas. Tras la muerte de Chai, Anderson pasó una noche entera investigando.
Encontró una empresa de clonación cerca de su casa, en Texas, Estados Unidos. En 2017, el procedimiento costaba 25 mil dólares, una cantidad que decidió financiar mediante un préstamo personal. Hoy, el precio ronda los 50 mil dólares.
Información de El Imparcial










