A través de un comunicado el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) dio a conocer que se continua con el proceso de analisis de un terreno para el nuevo hospital, destacando que son falsas las declaraciones politicas que se han realizado ultimamente, asegura que no se puede dar un presupuesto cuando no hay un terreno.
A continuación el mensaje:
El martes pasado, 15 de julio, el IMSS presentó documentos emitidos por autoridades del propio estado de Chihuahua y por el Registro Agrario Nacional que acreditan un hecho concreto: los terrenos ofrecidos desde 2020 para construir un nuevo hospital en Chihuahua capital no han cumplido con las condiciones legales, técnicas y de protección civil necesarias.
Frente a esta evidencia, algunos funcionarios como el Secretario General de Gobierno, Santiago de la Peña, así como la Presidenta del PAN Diana Álvarez o el Senador Mario Vázquez, han señalado que primero debe asignarse el presupuesto y después conseguirse el terreno. Incluso han atribuido la falta del hospital a una supuesta ausencia de voluntad o de recursos por parte del Instituto.
Esa afirmación es falsa.
En este y todos los casos para desarrollar una obra hospitalaria del Instituto: primero va el terreno y después el presupuesto.
No hay que eludir la responsabilidad ni hablar desde el desconocimiento administrativo.
Un hospital no puede presupuestarse sobre un terreno inexistente, incierto o jurídicamente irregular. Tan sencillo como eso.
Desde 2020, el IMSS ha solicitado activamente un predio para Chihuahua. Sin embargo, las autoridades locales no han logrado ofrecer uno plenamente viable. Algunas propuestas estaban registradas a nombre de particulares; otras presentaban posibles afectaciones agrarias, falta de certeza jurídica o dictámenes desfavorables o pendientes de Protección Civil.
Prueba de ello, acá los documentos tanto de Protección Civil como del Registro Agrario Nacional en donde señalan lo dicho.
El procedimiento es claro.
Primero se selecciona un terreno viable. Después se integra el expediente inmobiliario con la documentación de propiedad, ubicación, superficie, medidas y colindancias; la constancia de no afectación agraria; los acuerdos de desincorporación y enajenación; los certificados de gravámenes; el uso de suelo; los levantamientos topográficos y los dictámenes de seguridad.
Una vez integrado el expediente, deben emitirse los dictámenes de factibilidad legal y técnica. Sólo entonces puede elaborarse el dictamen de factibilidad presupuestal de acuerdo al inmueble.
Ése es el orden administrativo. No es una excusa ni burocracia innecesaria. Es la obligación de proteger los recursos de las y los derechohabientes y garantizar que el hospital se construya sobre un terreno seguro y jurídicamente disponible.
Solicitar recursos antes de contar con un predio viable sería administrativamente irresponsable y técnicamente negligente. No se puede calcular una obra sin conocer la superficie, la topografía, los accesos, los servicios y los riesgos del lugar.
Los casos de Oaxaca, Coahuila, Aguascalientes y Querétaro muestran cómo funciona este proceso.
En Oaxaca, el IMSS solicitó formalmente el terreno el 30 de septiembre de 2024. Mediante decretos publicados en enero de 2025, el Gobierno del Estado asignó al Instituto 12 hectáreas en San Lorenzo Cacaotepec. Con el terreno jurídicamente disponible, el 27 de mayo de 2025 el Consejo Técnico del IMSS lo incorporó al patrimonio institucional y autorizó su destino hospitalario. La obra comenzó el 27 de abril de 2026. Y no sólo eso, la extensión del terreno asigando también facilitará la construcción de un hospital del ISSSTE.
En Coahuila, el 28 de noviembre de 2023 se autorizó por decreto la desincorporación de un terreno de más de 50 mil metros cuadrados en Saltillo para un Hospital General Regional de 260 camas. El Consejo Técnico aceptó la donación el 28 de mayo de 2024 y ésta se formalizó mediante escritura pública el 16 de agosto. La construcción inició el 1 de diciembre de 2025.
En Aguascalientes, el 30 de diciembre de 2024 se autorizó la donación de un predio de más de 42 mil metros cuadrados en Pabellón de Arteaga para un Hospital General de 70 camas. La oferta se formalizó el 13 de enero de 2025; el Consejo Técnico aceptó el inmueble el 30 de abril y la escritura se firmó el 21 de mayo. Los trabajos comenzaron el 12 de marzo de 2026.
En Querétaro, el IMSS solicitó el predio el 19 de febrero de 2010. El Gobierno del Estado integró el expediente y, mediante decreto del 18 de junio de 2010, autorizó la entrega gratuita de 50 mil metros cuadrados en El Marqués. El Consejo Técnico aceptó la donación el 26 de octubre de 2011 y la obra se ejecutó entre junio de 2015 y febrero de 2018.
En los cuatro casos, la secuencia fue la misma: primero se identificó y regularizó el terreno; después se formalizó su transmisión y el Consejo Técnico aprobó su incorporación y destino; sólo entonces se avanzó hacia la presupuestación y ejecución.
Eso es lo que todavía falta en Chihuahua: un predio plenamente viable y condiciones de seguridad acreditadas.
Son ya seis años que el IMSS ha solicitado terrenos, revisado expedientes, realizado visitas técnicas, consultado al Registro Agrario Nacional y requerido dictámenes a Protección Civil.
En cuanto exista una propuesta que cumpla con la ley y las condiciones de seguridad, el Instituto continuará con las siguientes etapas.
Mientras eso no ocurra, ninguna declaración cambia el hecho central: Chihuahua todavía no ha entregado un terreno plenamente viable para el nuevo hospital.
Los recursos de esta obra no son discrecionales ni forman parte de una negociación política. Son recursos del IMSS y de sus derechohabientes. De las y los chiahuahenses.
Nuestra obligación es cuidarlos y asegurar que el nuevo hospital se construya con certeza jurídica, viabilidad técnica y plena seguridad para Chihuahua.












