Luego de que la gobernadora Maru Campos diera a conocer la destrucción de un narcolaboratorio en la zona serrana, la Dirección de Seguridad Pública Municipal en conferencia de prensa, precisó que mantiene atención sobre la posibilidad de que grupos delictivos busquen establecer las llamadas “cocinas” en Chihuahua capital.
El comisario Julio César Salas, aseguró que, hasta el momento, la corporación no cuenta con registros de algún laboratorio clandestino operando en la ciudad, aunque señaló que se mantiene vigilancia y coordinación con otras autoridades para detectar cualquier actividad relacionada con la elaboración o manejo de sustancias ilícitas.
El jefe de las Fuerzas Municipales, explicó que dentro del lenguaje utilizado para referirse a estos puntos se emplea el término “cocinas”, debido a que son lugares donde pueden procesarse o prepararse diferentes tipos de drogas. Añadió que estas actividades requieren movilidad y discreción por parte de quienes las realizan, por lo que los movimientos inusuales pueden convertirse en una señal de alerta.
En este sentido, destacó la importancia de la denuncia ciudadana, pues señaló que constantemente recibe mensajes de personas que reportan situaciones que consideran sospechosas. Dichos datos son canalizados con las agencias correspondientes para determinar si existe alguna conducta delictiva.
“Si les resulta muy complicado establecer una cocina, se tienen que estar moviendo porque obviamente se identifica de una manera inmediata que hay vehículos que llegan, motocicletas, o sea que hay un movimiento extraño”, explicó el comisario.
Salas González dejó claro que la DSPM no ha intervenido directamente en la destrucción de alguna de estas “cocinas”, debido a que ese tipo de investigaciones y aseguramientos han sido atendidos principalmente por la Fiscalía y autoridades competentes.
Finalmente, el jefe policiaco reconoció el trabajo de las autoridades estatales en el desmantelamiento de estos espacios y reiteró que la coordinación entre corporaciones y la participación de los ciudadanos son fundamentales para detectar oportunamente cualquier intento de establecer centros clandestinos de producción o almacenamiento de drogas en la capital.










