La Luna llena es uno de los astros que más impacta en nuestra energía; por eso, cada vez que se manifiesta, se convierte en el momento ideal para realizar rituales sencillos pero poderosos que ayudan a depurar y renovar nuestro campo energético.
El ritual del agua de Luna llena es uno de los más populares por su capacidad para armonizar las emociones y limpiar el campo energético, además de ser sencillo de realizar, ofrece resultados profundos y visibles.
¿Qué es el agua de Luna llena y cómo se hace el ritual?
El agua de Luna llena es agua expuesta a su luz durante la fase de plenitud para cargarse de energía, con la intención de limpiar, proteger o manifestar, aprovechando su poder de cierre y renovación.
No se trata de una simple superstición: el agua es un potente conductor energético y la Luna, por su influencia en los ciclos naturales y emocionales, se considera el medio ideal para recargar y purificar el alma, los espacios y los objetos.
Prepararla es un ritual simple pero cargado de simbolismo, pues solo basta con colocar un recipiente de vidrio (nunca de plástico o metal) con agua, al aire libre o cerca de una ventana durante la noche de Luna llena.
Antes de dejarla reposar, se recomienda establecer una intención clara: gratitud, sanación, protección o liberación, puedes usar alguna frase como:
“Limpio mi energía y libero todo lo que me pesa”.
“Cargo mi vida de amor, luz y abundancia”.
“Esta agua recibe la claridad y la fuerza de la Luna”.
¿Cómo se usa el agua de Luna llena?
Esta poderosa agua se puede aprovechar de diferentes formas, algunas de las más comunes son:
Rocíar un poco en los rincones de tu casa o sobre tus objetos personales para limpiar la energía estancada.
En baños de limpieza energética con un poco de sal marina para limpiar tu campo aurico.
Para atraer el amor añadir un poco de pétalos de rosa o lavanda y usarla como perfume.
Para limpiar y recargar tus cuarzos.
Con información de Vanidades







