Cada pocos años, se me recuerda una de mis reglas cardinales del periodismo: cuando veas elefantes volando, no te rías, toma nota. Porque si ves elefantes volando, está pasando algo muy distinto que tú no entiendes, pero que tú y tus lectores necesitan entender.
Traigo esto a colación hoy en respuesta a la Estrategia de Seguridad Nacional de 33 páginas del gobierno de Donald Trump, publicada la semana pasada. Se ha observado ampliamente que, en un momento en que nuestra rivalidad geopolítica con Rusia y China es más acalorada que en ningún otro momento desde la Guerra Fría —y Moscú y Pekín están cada vez más estrechamente alineados contra Estados Unidos—, la doctrina de seguridad nacional Trump 2025 apenas menciona a estos dos desafiantes geopolíticos.
Aunque el informe examina los intereses estadounidenses en todo el mundo, lo que más me intriga de él es cómo habla de nuestros aliados europeos y de la Unión Europea. Cita las actividades de nuestras democracias hermanas europeas que “socavan la libertad y la soberanía políticas, las políticas migratorias que están transformando el continente y creando conflictos, la censura de la libertad de expresión y la supresión de la oposición política, el hundimiento de las tasas de natalidad y la pérdida de identidades nacionales y de confianza en uno mismo”.
Información tomada de The New York Times







