En las alturas, donde la ciudad se observa desde otra perspectiva y cada operación exige precisión, disciplina y preparación, tres mujeres policías municipales han encontrado un espacio para demostrar que el trabajo operativo y aeronáutico no tiene género.

Nayeli Bustillos, Beatriz Marros y Sara Sánchez forman parte del grupo que opera el Halcón 1, el helicóptero de la Policía Municipal de Chihuahua, y representan una nueva generación de agentes que han decidido enfrentar los retos y romper las barreras que durante años limitaron la participación de las mujeres en áreas consideradas tradicionalmente para hombres.
Para ellas, uno de los principales desafíos ha sido precisamente demostrar que las mujeres cuentan con las mismas capacidades para desempeñar trabajos que requieren preparación, fortaleza y responsabilidad.
“Las mujeres podemos hacer el trabajo que cualquier otra persona”, expresaron al hablar sobre los obstáculos que tuvieron que superar para llegar hasta donde se encuentran actualmente.
Reconocieron que en algún momento tuvieron que enfrentarse a rechazo, impedimentos y distintas barreras, sin embargo, el respaldo de sus compañeros también fue fundamental para continuar avanzando dentro de la corporación.
Una de las integrantes recordó que cuando llegó al grupo eran pocas las mujeres que participaban en estas actividades. Con el paso del tiempo se incorporaron nuevas compañeras, quienes también recibieron apoyo y capacitación para poder desempeñarse de manera conjunta con el resto del equipo.
El objetivo, explicaron, no solamente es formar parte de las operaciones del Halcón 1, sino también abrir la puerta para que en un futuro puedan asumir mayores responsabilidades dentro del ámbito aeronáutico, incluso convertirse en pilotos.
Para lograrlo, existe un camino de preparación y certificación que debe cumplirse ante la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), particularmente en procesos relacionados con la operación de aeronaves pilotadas a distancia (RPAs), además de conocimientos de aeronavegabilidad.
“Cualquier persona puede llegar a estudiarlo, y más teniendo las bases, las herramientas y el gusto por ello”, señalaron.
El trabajo que realizan desde el Halcón 1 requiere coordinación, disciplina y conocimientos especializados, pero también representa para estas tres agentes una oportunidad para demostrar que las capacidades profesionales no dependen del género.

Su presencia en el grupo Halcón 1 no solo fortalece las labores de seguridad desde el aire, sino que también envía un mensaje a otras mujeres que buscan incorporarse a áreas operativas dentro de las corporaciones policiales: los límites pueden romperse cuando existen preparación, perseverancia y la decisión de abrirse camino.
Desde tierra hasta el cielo, estas tres policías han convertido cada vuelo y cada jornada de trabajo en una oportunidad para demostrar que también ellas pueden.










