El Poder Legislativo exhortó a los ayuntamientos del Estado, para que, en coordinación con el Ejecutivo Estatal, establezcan incentivos, planes de apoyo y capacitación para la reubicación de ladrilleras a cuando menos un kilómetro con respecto a zonas habitacionales, con la finalidad de garantizar la salud de la población.
Así mismo se convocó a la Secretaría de Hacienda, en coordinación con la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología, la Secretaría de Desarrollo Humano y Bien Común y la Secretaría de Salud de Chihuahua, así como con los Ayuntamientos del Estado, a que diseñen e implementen un esquema integral de estímulos, apoyos económicos, capacitación y acompañamiento técnico, orientado a facilitar la reubicación y reconversión productiva de las ladrilleras que actualmente operan en contravención a la normatividad aplicable, con el objetivo de apoyar a las familias a un bienestar integral y a mantener estándares de salud comunitarios.
En Tribuna, la legisladora Jael Argüelles Díaz (MORENA), iniciadora de la propuesta, dijo que con lo anterior se busca conciliar la realidad de las familias chihuahuenses que se dedican a tan digna labor con un entorno sustentable y saludable, reconociendo su importancia económica y social, pero estableciendo condiciones que permitan su desarrollo en armonía con el entorno y sin afectar de manera desproporcionada a terceros, anteponiendo el bienestar común y la salud pública.
Además, señaló que, en el Estado de Chihuahua, y de manera particular en Ciudad Juárez, la calidad del aire representa uno de los principales retos en materia ambiental y de salud pública. Diversos factores contribuyen a esta problemática, entre los cuales destacan las emisiones provenientes de fuentes fijas de carácter artesanal e industrial, como lo son las ladrilleras tradicionales que operan muchas veces sin condiciones adecuadas de control ambiental ni criterios de ubicación territorial por omisión administrativa.
“Esto se ha traducido en una afectación directa en el bienestar y la salud de vecinas y vecinos que habitan zonas contiguas a ladrilleras. Hemos constatado a través de recorridos en sitio, la sintomatología de afecciones respiratorias, en la piel, y en los ojos de niños, niñas, adolescentes y personas adultas; así como la presencia de agentes contaminantes en casas, parques y vehículos aledaños, afectando con ello directa y cotidianamente la calidad de las personas”, señaló.
Finalmente, es importante mencionar que el punto de acuerdo en mención, deriva de las exigencias y la participación de la ciudadanía organizada.







