Quieren un país donde cada peso que gastes sea observado, registrado y aprobado. Quieren saber qué compras, dónde estás, con quién te relacionas. Y peor aún: quieren tener el poder de decidir si puedes o no puedes vivir con normalidad. Así lo declaró el diputado y coordinador de la Bancada Naranja de Movimiento Ciudadano, Francisco Sánchez Villegas, al advertir que la prohibición del pago en efectivo es un paso más del régimen para implantar un fascismo digital.
“Primero fueron los datos biométricos, luego la vinculación obligatoria de líneas telefónicas, y ahora la eliminación del efectivo, comenzando con casetas de peaje y gasolineras, como antesala de una imposición generalizada en todos los comercios del país”, advirtió.
Francisco Sánchez indicó que este modelo abre la puerta a una serie de abusos sin precedentes: vigilancia permanente, congelamiento arbitrario de cuentas, bloqueo de transacciones y la posibilidad de excluir a cualquier ciudadano del sistema económico por razones políticas o de control social.
El legislador chihuahuense señaló que presentará una iniciativa de reforma para decretar que ningún gobierno puede prohibirle a sus ciudadanos el uso de su dinero en efectivo, que no se pueda cortar la libertad del ciudadano de decidir sobre su propio dinero.







