Hoy es 25 de Abril de 2024, Chihuahua, MX.

Hay momentos en la vida del jugador que te dejan pensando «¿y ahora qué?». Por ejemplo, cuando acabas ‘Red Dead Redemption 2′ o ‘The Last of Us‘. Afortunadamente, ese mal trago lo pasé hace tiempo, pero ahora me enfrento al siguiente, y es ni más ni menos que ‘Cyberpunk 2077‘. Con este juego tengo mi historia personal y, tras haber completado la campaña y la expansión, tengo claro que la historia de V merecía más.

Cyberpunk 2077 siempre ha sido un buen juego. Y de esta burra no me baja nadie. Reservé ‘Cyberpunk 2077’ con meses de antelación y, de hecho, fui de las primeras personas del mundo en probar el juego. Me encantó lo que vi y jugué, y así quedó reflejado en las impresiones publicadas en Xataka. Luego llegaron los análisis y el juego final y fue toda una jarra de agua fría. El juego, la base, la idea era buenísima, pero la ejecución fue mala. No regular. Mala.

El rendimiento del juego era bastante regular en PC, no hablemos ya de las consolas. Cómo sería el asunto que la mejor plataforma para jugar a ‘Cyberpunk 2077’ era Google Stadia (que en paz descanse). En fin, no vamos a hacer leña del árbol caído. Todos conocemos la historia de ‘Cyberpunk 2077’ y esto no va de ella, sino de lo que ha pasado después.

Mi experiencia (v1). Cuando descargué ‘Cyberpunk 2077’ en mi ordenador aquel 10 de diciembre de 2020 me enganché cosa mala. Me encantó el juego. Tenía sus cosas (que unos calzoncillos feos me diesen más defensa que unos pantalones militares, ¿perdona?), pero el juego era divertido. No perfecto, pero divertido. Hasta que me topé con un bug que hizo que abandonase la partida para no volver hasta hace poco: la cámara se metió hacia atrás y no podía ver nada más allá de la chaqueta del personaje. Lo abandoné con una mezcla de frustración y pena.

Mi experiencia (v2). Pasaron los años y lo cierto es que me olvidé de ‘Cyberpunk 2077’, pero entonces llegó la versión 2.0 de la mano de Phantom Liberty. Total, que aprovechando que la PS5 estaba cogiendo polvo en el salón, me animé a comprarlo (de nuevo) para jugar la versión de PS5 en el sofá. Compré el juego y la expansión. Ambos me los he pasado y no solo he disfrutado como un enano, sino que siendo yo una persona que no gusta de hacer secundarias, conducir más de la cuenta o divagar por el mapa, me he animado a hacerlo. Y es que si ‘Cyberpunk 2077’ era un buen juego, la versión 2.0 y la expansión no han hecho más que mejorarlo y dejar clara una cosa.

Cyberpunk 2077 merecía más. Y se nota. Dependiendo de cómo lo juegues, Phantom Liberty deja el final más o menos abierto (e incluso puedes acabar hecho alguien del montón y convertirte en un NPC más). Lo que está claro es que la historia, tanto la principal como la del DLC, tiene miga más que suficiente para seguir ampliando la historia. Prueba de ello es que, si te pasas la expansión (con la mayoría de finales) sigues teniendo la misión final de Hanako que, según con quién la hagas, te llevará a un lugar u otro que sigue teniendo chicha para ampliar la historia.

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