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Bill Gates lleva más de cuatro décadas liderando proyectos millonarios. Primero levantando su imperio tecnológico con Microsoft, para luego dedicarse a tiempo completo a dirigir la milmillonaria fundación filantrópica que lleva su apellido.

Esa eficiencia en la alta gestión, le ha situado como uno de los referentes en productividad y gestión de recursos. Además, tal y como confesó en un episodio de su podcast Unconfuse me, desde que diagnosticaron que su padre padecía Alzheimer, su interés por el funcionamiento del cerebro humano y ha ido en ascenso. Eso hace que, de vez en cuanto, el millonario comparta algunos detalles de las técnicas que usa para recordar datos o para aclarar conceptos en su mente.

El secreto de Gates para recordar cosas: tomar notas. Para Bill Gates, una de las claves para no olvidar las cosas es apuntarlo. No, no es tan evidente como hacer una una lista de la compra para no olvidar nada.

En una reciente publicación en su perfil de LinkedIn, el millonario fundador de Microsoft comentaba: “No me pillarás en una reunión sin un bloc de notas y un bolígrafo en la mano, y tomo toneladas de notas en los márgenes mientras leo. Siempre he creído que escribir notas a mano te ayuda a procesar mejor la información, pero es fascinante aprender la ciencia que explica por qué”.

Tomar notas mejora la comprensión y ordena los conceptos. En su comentario en LinkedIn, Gates confirmaba que acostumbraba a hacer anotaciones en los márgenes de los libros que estaba leyendo. Según un estudio conjunto de la Universidad de Princeton y de California, tomar notas a mano mejora la comprensión conceptual de la materia que se está aprendiendo porque permite organizar las ideas.

Célebres escritores como Neil Gaiman, autor de novelas que luego se convirtieron en populares series de televisión como American Gods o Sandman, escribieron sus obras a mano. Tal y como confesaba en una entrevista a BuzzFeed, “compré una pluma estilográfica y un cuaderno grande y lo escribí a mano para descubrir cómo escribir a mano, cambió mi cabeza”. Según el escritor, la pausa y la sincronización que permite la escritura a mano le obligó a estructurar mejor sus ideas.

Escribir a mano “despierta tu cerebro”. «La escritura a mano es probablemente una de las habilidades motoras más complejas de las que es capaz el cerebro» comenta Marieke Longcamp, la profesora y neurocientífica cognitiva de la Universidad de Aix-Marsella a NPR.

Según la profesora, el simple hecho de llevar a cabo la escritura ya es un ejercicio colosal, ya que implica aplicar la presión adecuada sobre el lápiz con los dedos, seguir un trazado concreto aplicando una presión variable al dibujar las grafías de la escritura. Todo ello, mientras el cerebro procesa conceptos y los ordena formando un relato con sentido e incluso con belleza en el caso de obras literarias. Eso hace que el sistema motor y visual del cerebro deba trabajar de forma sincronizada, ejercitando aspectos como la creatividad o el análisis de información.

Teclear no es lo mismo. Pese a que el objetivo final de tomar notas a mano o a través de un teclado es el de recordar ideas. El resultado a nivel cognitivo y analítico no es el mismo en ambos casos. Investigadores del departamento de neurociencia de la Universidad de Ciencia y Tecnología Noruega de Trondheim descubrieronque, al tomar notas a mano se activaban zonas del cerebro relacionada con la memoria y el aprendizaje, algo que no sucedía cuando se tomaban notas desde un teclado.

Audrey van der Meer, psicóloga y coautora del estudio, sugiere que escribir a mano es un proceso neurobiológicamente más rico y que esta riqueza puede conferir algunos beneficios cognitivos relacionados con la comprensión y el aprendizaje.

Capacidad de síntesis frente a transcripciones. Otra de las ventajas de escribir a mano es que, al ser un proceso más lento que la escritura con teclado, obliga a optimizar los recursos y se potencia la capacidad de síntesis a la hora tomar notas, captando ideas y conceptos, frente a la literalidad a la que se tiende cuando se toman notas con un teclado.

La profesora Van der Meer, asegura que «[al escribir con el teclado] en realidad no estás procesando esa información, solo estás escribiendo a ciegas. Si tomas notas a mano, no puedes escribirlo todo. Haces tuya la información, lo que ayuda a comprenderla mejor y memorizarla». No obstante, la profesora reconoce que, en ocasiones, la eficiencia gana “Cuando escribes un ensayo largo, obviamente es mucho más práctico usar un teclado”.

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