Luego de que fuera cancelada la sesión en la que se votaría el dictamen sobre el matrimonio igualitario y 30 dictámenes más, diputados locales de Morena acusaron al resto de fuerzas parlamentarias de violentar el reglamento y de desacato, mientras que el presidente del Congreso, Guillermo Ramírez, recalcó que se canceló porque por mayoría se votó la moción que señalaba falta de condiciones para llevarla a cabo.
El vicepresidente de la Mesa Directiva, el morenista Óscar Avitia, arremetió en contra del presidente del Congreso, al afirmar que es un “migajero”, cuestión que fue rebatida por Ramírez Gutiérrez, quien le exigió no faltarle al respeto.
Los morenistas recalcaron que “se violentó el reglamento interior de prácticas parlamentarias. Quien preside la mesa puede suspender la sesión por desobediencia o grave desorden. Por esto supondría que ese desorden esté interrumpiendo la sesión. Yo le consulto: ¿cuál fue el desorden que interrumpió la sesión? Para poder cumplir con lo que dice la ley orgánica que usted juró, y respetar”.
Mientras que Ramírez Gutiérrez reiteró que él obedeció la moción que fue aprobada por 19 diputados locales,
es decir, mayoría legislativa.










