En el marco del Día Internacional de la Enfermería, la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE), encabezada por Gilberto Loya, extendió un amplio reconocimiento a las y los profesionales de la salud que desempeñan su labor en el Sistema Penitenciario. Este personal es pieza fundamental en la estrategia de reinserción social, garantizando el derecho humano a la salud de las Personas Privadas de la Libertad (PPL) en todo el territorio estatal.
Actualmente, la corporación cuenta con un equipo de 43 enfermeras y enfermeros distribuidos en los diversos Centros de Reinserción Social (CERESOs), quienes operan las áreas médicas y de farmacia. Su labor es crucial para el éxito de las campañas de vacunación y de prevención de adicciones y enfermedades, asegurando una atención médica general digna y un control sanitario estricto que permite mantener la estabilidad y el orden dentro de los centros.
Un ejemplo destacado de este profesionalismo se vive en el CERESO Estatal No. 8, ubicado en Guachochi, donde el personal de enfermería atiende a una población que es, en más del 90 por ciento, de origen indígena. En un profundo respeto a los usos y costumbres de la región, el área de enfermería supervisa una farmacia que incluye una división de herbolaria tradicional, integrando los conocimientos ancestrales con la medicina contemporánea para ofrecer un servicio de salud con pertinencia cultural.
Finalmente, el secretario Gilberto Loya felicitó a este cuerpo de especialistas, calificándolos como uno de los pilares que sostienen la seguridad y la paz en el estado. Al garantizar la salud y el bienestar en el sistema penitenciario, el personal de enfermería contribuye directamente a un proceso de reinserción más humano y eficiente, consolidando los valores de respeto y servicio que rigen a la Secretaría de Seguridad Pública del Estado.
















