Alma Portillo, diputada parralense, exigió a la Junta Municipal de Agua y Saneamiento de Parral y a la Junta Central de Agua que atiendan con inmediatez los problemas que enfrenta el suministro de agua potable en Parral, pues advirtió que las condiciones propias del verano endurecerán la forma en que la situación afecta a las familias.
La legisladora recordó que desde octubre de 2025 ambos organismos se comprometieron con los parralenses a poner en funcionamiento nuevas fuentes de abastecimiento para abatir el rezago que tiene a gran parte de la ciudad sin acceso constante y suficiente a agua potable; sin embargo, las dependencias solo han respondido con pretextos y justificaciones para no cumplir un ofrecimiento que surgió de ellos mismos.
Precisó que ha llevado el tema al Congreso del Estado y que la Junta Central respondió asegurando una supuesta inversión de 59 millones de pesos; sin embargo, evidenció que la cifra no se refleja en la realidad que sufren los parralenses, cuya situación se agrava día con día.
Portillo calificó la situación como insostenible, pues la problemática se ha prolongado por años y la respuesta de la autoridad responsable, dijo, cada vez se parece más a una burla, ya que en lugar de reducir los tandeos, reducen los tiempos de disponibilidad de agua en las pocas colonias a las que sí llega. “Los tandeos continúan y el agua que llega cada vez dura menos tiempo; pero eso sí, los recibos incrementan de costo como si en realidad hubiera líquido que medir”, señaló.
La emecista indicó que, de acuerdo con previsiones oficiales, este año será un verano particularmente duro, lo que hará más necesaria la disposición de agua en los hogares; pero la Junta de Agua no muestra empatía ni voluntad con las familias de Parral, por lo que pidió que el gobierno estatal evalúe la permanencia de los funcionarios responsables en sus cargos.
“Estamos hablando de funcionarios que se niegan a resolver; lo único que le entregan a la ciudadanía es indiferencia, y mientras tanto las familias entran en desesperación por no poder realizar sus actividades cotidianas con tranquilidad. Los parralenses tienen que elegir entre lavar su ropa, bañarse o bajarle al sanitario; parece que lo que sigue es programar cuánta agua debemos tomar”, enfatizó.







