El cantante estadounidense de R&B Chris Brown fue condenado este lunes por un tribunal londinense a ocho meses de cárcel, aunque dicha pena ha sido suspendida por un año, por agresión en un club nocturno en 2023.
El intérprete de “Five More Hours” se declaró culpable de un delito de alteración del orden público.
La pena suspendida significa que Chris Brown no entrará en prisión en los próximos 12 meses a menos que vuelva a cometer un delito durante ese periodo, por lo que la sanción quedó congelada.
Si cumple con lo establecido durante ese periodo de tiempo —considerado de prueba—, Chris Brown nunca irá a prisión.
El artista, de 37 años de edad, estaba acusado de una agresión grave tras golpear con una botella al productor musical Abraham Diaw en febrero de 2023 en el club Tape en Mayfair, uno de los barrios más exclusivos de Londres.
Según dispuso el tribunal de Southwark, en el sur de Londres, el entrenador vocal de Chris Brown, Omololu Akinlolu, de 40 años de edad —quien también participó en la agresión—, fue condenado a cuatro meses de prisión, pero la condena también quedó suspendida por un año.
Además, ambos deberán pagar mil 770 euros (mil 978 dólares, aproximadamente), en concepto de costas judiciales.
Ante una sala repleta de público, el cantante, quien vestía una chaqueta de cuero negra, permaneció sentado en el banquillo de los acusados con la mirada fija en el suelo durante la vista.
El juez Tony Baumgartner calificó la agresión de “claramente peligrosa” y advirtió que “el éxito comercial no conlleva un trato preferente” ante los tribunales.
“El uso reiterado de una botella de vidrio de esa manera, especialmente dirigida a la cabeza, resultó claramente peligroso; conllevaba el riesgo de causar lesiones mucho más graves de las que finalmente se produjeron”, agregó el magistrado.
Durante la vista se exhibieron imágenes de las cámaras de seguridad en las que se podía observar a Brown golpeando a Diaw cuatro veces con la botella: dos impactos alcanzaron su cabeza y otro, un hombro.
Cabe recordar que Chris Brown ha sido señalado en varias ocasiones por su conducta violenta; la más fuerte ocurrió en 2009, cuando su expareja Rihanna lo acusó de violencia doméstica y este nuevamente aceptó los cargos tras golpear abruptamente a la cantante.
Sin embargo, sólo debió cumplir con servicio comunitario, terapia obligatoria y estuvo en libertad condicional por cinco años, según medios especializados.










