Con la voz quebrada del llanto, Maru Campos señaló que como gobernadora de Chihuahua pudo conocer el rostro de la comunidad rarámuri, así como las esperanzas renacidas de la gente cada que les enviaban un apoyo y un tratamiento para enfrentar el cáncer.
“En ese mar vi el rostro de los rarámuris en la Sierra que cada vez que llegaba un apoyo, cada vez que apoyabámos a un niño de la desnutrición, vi renacer las esperanzas de personas golpeadas por el cáncer”.
Señaló que con el programa MediChihuahua, nunca se le ha negado un tratamiento contra el cáncer a las personas y que mientras en otras entidades federativas no cuentan con un solo acelerador lineal ni siquiera en hospitales privados, en Chihuahua se cuenta con 3 equipos en el sistema de salud estatal.
Maru Campos también recordó las travesías que vivió como la primera alcaldesa de Chihuahua y agradeció al alcalde Marco Bonilla por decidir continuar con ese reto y hacer que la ciudad siga floreciendo, acompañando a la gente en su crecimiento y desarrollo.










