La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró todas las actividades relacionadas con la extracción de material pétreo en una superficie aproximada de 2 mil metros cuadrados, en el cauce del Río Santa Isabel, Chihuahua; además, realizó el aseguramiento precautorio de la maquinaria empleada en el lugar. Las actividades no contaban con la autorización en materia de impacto ambiental emitida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
La acción se derivó de una denuncia popular que alertó sobre el aprovechamiento y extracción de arena y roca en este afluente. En atención al reporte, personal de la Profepa acudió el pasado 10 de febrero a una visita de inspección en la que se constató la realización de estas actividades sin los permisos correspondientes.
Durante la diligencia se aplicaron medidas de seguridad consistentes en la clausura temporal total de las actividades de extracción en una superficie aproximada de 2 mil m², así como el aseguramiento precautorio de la maquinaria empleada en el sitio.
El equipo asegurado consiste en una retroexcavadora y cargador frontal, así como una criba con banda transportadora equipada con motor. La maquinaria quedó bajo depositaría de la persona que atendió la diligencia, a quien se le informaron las responsabilidades y obligaciones relacionadas con los bienes asegurados.
Durante la temporada de estiaje es común que particulares busquen extraer materiales pétreos de los cauces de los ríos; sin embargo, estas actividades deben contar con la autorización correspondiente, ya que la extracción no regulada puede alterar el flujo natural del agua, afectar los ecosistemas y generar impactos ambientales significativos.
La Procuraduría continuará con el procedimiento administrativo correspondiente y reforzará las labores de inspección y vigilancia en la región para prevenir este tipo de prácticas ilegales y proteger el equilibrio ecológico.












