De acuerdo con la parte pericial que asistió el evento violento del pasado jueves 5 de febrero, el ejemplar del Grupo K-9, “Vico”, recibió tres heridas de arma punzocortante, la primera en la cabeza, segunda en el cuello y al último una en el torso, donde se le perforó un pulmón.
Asimismo, la escena final de “Vico” fue totalmente desangrado y con el chaleco roto, ante el forcejeo.
Llamada de emergencia
En investigación hecha por Entre Líneas, aquella noche de jueves se hicieron tres llamadas al 9-11 referente a la violencia familiar en un domicilio ubicado en “La Cuadrilla” del el Ejido el Fresno.
Se trataba de Luis Antonio L. H., de 20 años de edad, quien tenía amenazados a sus familiares. Por lo que la DSPM corroboró que sí hubieron intervenciones previas, sin embargo, la tercera fue la vencida.
Fue la mamá de Luis quien tuvo diálogo con la policía, tras el evento que culminó con su hijo baleado y un perro policía muerto, la DSPM les ofreció atención a través del UAVI, a lo cual accedió la familia, sin embargo, al momento de dar seguimiento al caso, ya se perdió el contacto de la madre del agresor y surgió un video de la tía, de nombre Marcela H., la cual da una versión distinta, cuando los uniformados que estuvieron presentes aseguraron que ella no estaba en el domicilio.
¿Intoxicado o no?
Con este hecho, en las primeras versiones surgió que el joven de 20 años estaba drogado y tenía un machete en mano, sin embargo, testimonios con los que cuenta la DSPM indican que había consumido aparentemente marihuana.
En la investigación se deja claro que fue un caso de violencia familiar atendido por los policías de proximidad, por lo que se reiteró a Entre Líneas que la intervención de los K-9 es cuando la situación se ha salido de control y sobre pasa la fuerza humana, por lo que el Can reaccionó ante la dificultad de Luis Antonio.







