El sonido de las primeras campanas, los abrazos de despedida y las mochilas al hombro marcaron este lunes el regreso a clases de miles de estudiantes en la ciudad de Chihuahua.
Desde temprana hora, las calles comenzaron a llenarse de niñas, niños y adolescentes que, acompañados por sus padres, emprendieron nuevamente el camino hacia las aulas públicas y privadas para comenzar un nuevo ciclo escolar.
Algunos llegaron con una sonrisa y la emoción de reencontrarse con sus amigos; otros, especialmente los más pequeños, con nervios y cierta incertidumbre ante un nuevo salón, nuevos compañeros y maestros.
El regreso a clases también significó para las familias retomar horarios, preparar uniformes, organizar mochilas y volver a las rutinas que durante las vacaciones quedaron en pausa.
El lente de Entre Líneas estuvo presente para captar esos primeros momentos. En la Escuela Primaria Francisco Villa, ubicada sobre la calle Efrén Valdés, y en la Escuela Primaria Luis L. León, quedó registrado el ingreso de alumnas y alumnos que, entre prisas, sonrisas y despedidas, cruzaron nuevamente las puertas de sus escuelas; por otra parte en el Colegio Dozal, ubicado en el corazón del Centro Histórico sobre el paseo cultural Bolívar.
Para algunos estudiantes se trató de un regreso conocido; para otros, de un comienzo completamente nuevo. Pero en todos los casos, el primer día dejó estampas que reflejan el significado de volver a las aulas: la ilusión de aprender, hacer amigos y vivir nuevas experiencias.
Mientras las puertas de los planteles se cerraban detrás de los estudiantes, madres y padres de familia emprendían también su propio regreso a la rutina, con la tranquilidad de haber dejado a sus hijos en manos de sus maestros.
Así, Chihuahua volvió a llenarse de uniformes, mochilas y voces infantiles, en el inicio de un ciclo escolar que comienza con una página en blanco y muchas historias todavía por escribir.



















