- El PIB agropecuario de Chihuahua fue de 84 mil millones de pesos en 2024. El sector pecuario aportó 40%, y dentro de éste, la ganadería representó 94%, lo que significa 33 mil millones de pesos aproximadamente.
- El cierre de la frontera con Estados Unidos representa una oportunidad para Chihuahua de fortalecer la engorda, el sacrificio, el empaque y la comercialización de carne en el norte del país, aprovechando además su estatus como zona libre de gusano barrenador.
Chihuahua, Chihuahua, 24 de marzo de 2026. La Asociación Mexicana de Productores de Carne (AMEG) realizó este martes un taller dirigido a medios de comunicación locales de Chihuahua para explicar de manera clara cómo funciona la cadena de valor de la carne en México y por qué el estado enfrenta hoy una oportunidad estratégica para capturar más valor dentro de su propio territorio.
Durante el taller, Jesús Brígido Coronel, presidente de la AMEG, y Enrique López, director general del organismo, explicaron que Chihuahua ocupa un lugar central en la ganadería nacional no solo por su vocación productiva, sino por el potencial que tiene para convertir más ganado en carne con valor agregado dentro del propio estado. En ese contexto, subrayaron que el cierre de la frontera de Estados Unidos al ganado en pie ha abierto una coyuntura que obliga a pensar en una verdadera reingeniería productiva para Chihuahua.
“Chihuahua tiene hoy una gran área de oportunidad. El ganado que antes se exportaba en pie puede y debe generar más riqueza aquí: engordándose aquí, procesándose aquí y exportándose como carne y cortes de mayor valor”, señaló Jesús Brígido Coronel durante su participación.
La AMEG recordó que, en condiciones normales, los estados de la zona libre de gusano barrenador del ganado —entre ellos Chihuahua— exportaban en conjunto alrededor de 1.2 millones de cabezas al año hacia Estados Unidos. Hoy, con la frontera cerrada por el tema del gusano barrenador, una parte importante de ese ganado permanece en México, lo que representa una oportunidad para fortalecer la engorda, el sacrificio, el empaque y la comercialización de carne desde el norte del país.
En el caso de Chihuahua, los datos expuestos en el taller muestran la relevancia económica de la actividad pecuaria: el PIB agropecuario estatal ascendió a 84 mil millones de pesos en 2024, de los cuales el sector pecuario representa 40%, y dentro de éste, la ganadería concentra 94%. En términos prácticos, se trata de una actividad que genera alrededor de 33 mil millones de pesos en el estado.
Los voceros de la asociación explicaron además que la carne que llega al consumidor es el resultado de una cadena larga y compleja. A nivel nacional, el primer eslabón está conformado por 840 mil ganaderos en 1.1 millones de ranchos y 34 millones de cabezas, mientras que el segundo eslabón, el que representa la AMEG, agrupa 360 corrales de engorda integrados a rastro, empaque y distribución TIF, con 300 mil empleos y una extracción anual de 4.5 millones de cabezas, equivalentes a 70% de la oferta bajo el sistema TIF.
Enrique López destacó que uno de los mensajes centrales para Chihuahua es que la entidad no debe conformarse con ser solo productora de ganado. “La gran oportunidad está en que Chihuahua capture más valor en los siguientes eslabones: la engorda, el sacrificio bajo certificación, la sala de corte y la exportación de carne en caja. Ese es el paso que puede detonar más empleo, más inversión y mejores ingresos para el estado”, apuntó.
En ese sentido, los participantes coincidieron en que el principal reto para el sector engordador de Chihuahua no es únicamente contar con ganado, sino fortalecer los eslabones que faltan para exportar carne con más rentabilidad.
Los directivos de AMEG explicaron que en el estado existen rastros y plantas procesadoras, pero que para llegar a ciertos mercados internacionales se requiere una combinación específica de rastro TIF, sala de corte y certificaciones sanitarias avaladas por cada país comprador. Por esa razón, en algunos casos los productores chihuahuenses tienen que sacrificar en otra entidad y después traer de regreso la carne procesada, lo que eleva costos y resta competitividad.
En materia sanitaria, la AMEG reiteró que Chihuahua se mantiene como zona libre y que preservar ese estatus es fundamental. Los representantes del sector explicaron que los engordadores participan activamente en la trazabilidad y supervisión del ganado: revisión en origen, pruebas sanitarias, aplicación de ivermectina, baños larvicidas, documentación y seguimiento de cada embarque. También señalaron que el problema del gusano barrenador debe enfrentarse con una estrategia técnica integral, en la que la trazabilidad y la futura operación de plantas de mosca estéril juegan un papel clave.
El presidente de la Unión de Engordadores de Ganado de Chihuahua, Manuel Balderrama, subrayó durante la apertura que la coyuntura actual debe entenderse también como una oportunidad para darle más actividad a la economía local, no solo desde la engorda sino también desde sectores hermanos como la agricultura, el empaque y la transformación de cortes de mayor valor.
Al cierre del encuentro, la AMEG reiteró que el mensaje para Chihuahua es claro: el estado tiene la vocación ganadera, la experiencia y el potencial para dar el siguiente paso en su cadena de valor. El reto ahora es traducir esa fortaleza en más engorda, mejor infraestructura, más procesamiento local y una estrategia que permita exportar no solo ganado, sino también carne de alto valor hecha en Chihuahua.







