Precisión, estrategia y control son algunos de los elementos que hacen de la boccia una disciplina única dentro del deporte paralímpico, una actividad que permite competir a atletas con discapacidades físicas severas y que por primera vez tendrá representación de Chihuahua capital en la Paralimpiada Nacional 2026.
La boccia se disputa con dos colores de bolas, rojas y azules, además de una pelota blanca conocida como diana. El objetivo es lanzar las bolas intentando que queden lo más cerca posible de la diana. Al finalizar cada ronda se contabilizan los puntos de acuerdo con la proximidad de las bolas, alternándose los lanzamientos entre los competidores.
A diferencia de otras disciplinas, la boccia está diseñada para atletas con importantes limitaciones de movilidad, por lo que cada participante puede utilizar diferentes recursos de apoyo de acuerdo con sus capacidades. En los casos en que un deportista tiene movilidad muy reducida, puede emplear una canaleta y un puntero, que le permiten dirigir y lanzar la bola mediante movimientos de la cabeza o la barbilla.
La estrategia adquiere así un papel fundamental, pues no solamente se trata de lanzar la bola, sino de analizar la posición de la diana y de las jugadas anteriores para decidir dónde colocar cada lanzamiento. Cada movimiento puede modificar el desarrollo de la ronda y la posibilidad de sumar puntos.
En Chihuahua capital, esta disciplina comienza a abrirse camino mediante un proyecto impulsado en coordinación con el CRIT Chihuahua. La primera representación estará a cargo de Dylan Ponce López, quien competirá en la clasificación BC2, dentro de la categoría de 13 a 16 años, acompañado por las entrenadoras Victoria Flores y Sonia López.
La participación de Dylan en la Paralimpiada Nacional 2026 representa además el inicio de un proyecto que busca acercar la boccia a más niñas, niños y jóvenes con discapacidad, demostrando que incluso cuando la movilidad física es limitada, existen disciplinas deportivas que permiten desarrollar habilidades, autonomía, estrategia y espíritu competitivo.










