Marco Antonio Bonilla Mendoza cerró su ciclo como presidente municipal de Chihuahua con un mensaje en el que aseguró que su salida del cargo no modifica su compromiso con la ciudad y anticipó que continuará buscando oportunidades para servir a los chihuahuenses.
Luego de que el Cabildo aprobara por unanimidad su licencia definitiva, Bonilla tomó la palabra para despedirse y recordar el sueño que, desde niño, tuvo de llegar a la Presidencia Municipal.
“Si Chihuahua me vuelve a dar la oportunidad de servirle, lo haré con la misma pasión de aquel niño que soñó con ser presidente municipal”, expresó.
El exalcalde señaló que la conclusión de su gestión representa el cierre de una etapa, pero no el final de su vínculo con Chihuahua. “Podrán cambiar los cargos, los tiempos y las responsabilidades, pero nunca cambiará mi compromiso y mi amor con Chihuahua”, afirmó.
Bonilla reconoció que el sueño de aquel niño que algún día imaginó convertirse en alcalde ya se cumplió, pero sostuvo que ahora enfrenta una nueva aspiración, que definió como todavía más grande: trabajar para que los habitantes del estado tengan condiciones de seguridad, libertad, oportunidades y esperanza.
“Aquel niño cumplió su sueño, pero ahora comienza otro”, manifestó.
El mensaje concluyó con un agradecimiento a los ciudadanos que lo acompañaron durante su paso por la Presidencia Municipal y con una expresión de afecto hacia Chihuahua: “Muchas, muchas, muchas gracias desde lo más profundo de mi corazón”.
Antes de retirarse, Bonilla deseó bienestar para las familias chihuahuenses y concluyó: “Que Dios bendiga a nuestras familias. Que Dios bendiga nuestra tierra. Que Dios bendiga siempre a Chihuahua”.










