Viacrucis Viviente del templo San Antonio de Padua: tradición, fe y devoción en Semana Santa

Bajo el sol, la comunidad Católoca se dio cita desde las 9:00 horas en el templo San Antonio de Padua. Lugar envuelto de la fe, tradición y comunidad en esta Semana Santa, fueron testigos de la dramaturgia que conllevó el viacrucis viviente, una representación que ha echado raíces profundas en el alma de sus feligreses.

En este año, José de Jesús Tlatelpa encarnó el papel de Jesucristo, acompañado por un elenco de 55 actores que representarán 14 estaciones que narraron desde la condena hasta la sepultura de Jesús.

Envuelto en ese papel de dolor, que se transmitía evidentemente a todos los feligreses que desde temprana hora tomaron sus lugares para ver el recorrido del cual también llamaron La Pasión de Cristo.

Jesús, con túnica blanca, corona de espinas y la cruz sobre los hombros, caminó entre la multitud, acompañado de una comunidad que no solo miraba, sino que también sentía.

La representación en su recorrido de la procesión fue por la calle Argentina hacia la calle Doctor Salk, continuaron por Bolivia hasta la calle Washington, concluyendo en el templo del Santo Cristo.

Cabe mencionar que, a lo largo de las estaciones, el Viacrucis fue acompañado por cantos solemnes, plegarias en voz baja y la representación vívida de la violencia sufrida por jesucristo.

Ahí, el sonido seco del látigo, el grito del pueblo y ella desgarradora mirada de Jesús ante la vista compasiva de los feligreses; pues todos estos detalles de este viacrucis 2026, hicieron que el sufrimiento del Salvador se sintiera tan cercano como real.

Finalmente llegó la crucifixión, ahí el dolor quedó para todos los presentes, ante un silencio seco, lágrimas en los ojos de algunos y algunas, así fue como culminó esta representación viviente en la capital, hoy en día siendo uno de los más representativos en esta Semana Santa, dejando en la comunidad reflexión.

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