El secretario general de Gobierno, Santiago De la Peña Grajeda reiteró que existe una indignación selectiva en Morena ya que, por un lado se quejan del proyecto Poniente 5 que anunció el alcalde Marco Bonilla, y por el otro, voltean la cara ante la deuda que ha contraido el Gobierno Federal para seguir subsidiando los programas federales o las obras que desarrollan al sur del país.
“Vemos de parte de los diputados de Morena estas expresiones en donde se les escandaliza que el Gobierno Municipal de Chihuahua solicite un crédito para aplicarlo a una obra que es fundamental para que la ciudad siga encontrando soluciones a su movilidad y para que los chihuaenses gocemos de una mejor calidad de vida y por el otro lado, guardan silencio, como le digo yo siempre, está indignación selectiva, guardan silencio contra o de cara al gran endeudamiento que el Gobierno Federal ha adquirido para solventar los programas sociales o para seguir subsidiando o subsanando las deficiencias de las grandes obras que el Gobierno Federal ha hecho en el sur, sureste del país”.
Para dicho proyecto, el alcalde Marco Bonilla busca la contratación de un crédito a corto plazo por 150 millones de pesos, que se terminaría de pagar el 30 de agosto del 2027, lo que comprometería el 1 por ciento de las finanzas de la siguiente administración municipal.
Al respecto, De la Peña Grajeda consideró que la contratación de deuda pública no es mala cuando se utiliza para proyectos que son necesarios para la ciudad, en este caso, el Poniente 5 que ayudará a mejorar la movilidad y que además, Chihuahua capital cuenta con una de las mejores finanzas del país.
“Yo creo que la deuda no es mala, siempre y cuando se apliquen proyectos de inversión productiva, como lo está planteando el Municipio de Chihuahua… La deuda es mala cuando se te sale el control, como es el caso del Gobierno Federal, donde ya rebasa los 50 o 52 puntos del PIB y se nos empieza a constituir en un problema”.










