Santiago De la Peña Grajeda, secretario general de Gobierno expresó que hace votos para que la reducción de la jornada laboral rinda frutos y no termine por ser un capricho o una decisión mal valorada y mal estructurada.
Reiteró que los cambios que se han impulsado en materia laboral durante los últimos 7 años aquejan o arrastran los mismos vicios y que pareciera que todo se decida por unas cuentas personas, sin consenso con el gremio de trabajadores ni con el sector empresarial, que al final del día son quienes generan empleos.
“A lo mejor en el escritorio o en la teoría pudiera resultar una buena idea, pero no sé si realmente se está midiendo el impacto social, el impacto económico que va a tener esta reforma. Veremos los resultados. Hago votos porque sea esto un efecto positivo”.
Fue ayer lunes cuando la Cámara de Diputados aprobó la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, con un día de descanso por cada 6 y con hasta 12 horas de tiempo extra pagadas al doble, con pago triple en caso de rebasar dicha cantidad.







