La premio Nobel de la Paz Navi Pillay condenó otra vez este lunes las sanciones impuestas por Estados Unidos contra la Corte Penal Internacional (CPI), al calificarlas de ilegales e injustas y denunciar que constituyen una injerencia en la independencia judicial, pues castigan a una institución y a sus magistrados por resoluciones que desagradan a Washington, en entrevista con Al Jazeera.
Pillay, quien formó parte de la CPI, defendió la labor de sus jueces y trabajadores en la aplicación del Estatuto de Roma, que establece la jurisdicción del tribunal y busca garantizar que los responsables de los crímenes más graves rindan cuentas.
Advirtió que las sanciones tienen efectos en el funcionamiento de la corte, incluidos los servicios bancarios, el pago de salarios y la posibilidad de contratar a ciudadanos estadunidenses.
Consideró grave que un país que no es parte de ese tratado, como Estados Unidos, ataque a una institución de esa naturaleza y sancione a jueces por emitir resoluciones que desaprueba.
“Debemos luchar por el principio de no injerencia en el trabajo de los jueces y contra acciones ilegales, como las sanciones contra el tribunal o sus magistrados. ¿Quién ha oído hablar de una situación en la que se castigue a los jueces por las órdenes judiciales que dictan?”
La jurista señaló que las sanciones generan preocupación entre el personal del tribunal y reiteró que la defensa de la CPI sigue siendo una prioridad para ella.
Pillay afirmó que la CPI seguirá siendo una prioridad para ella y anunció que acudiría a la sede tras recibir una invitación del personal, que enfrenta gran incertidumbre por las consecuencias de las sanciones, las cuales afectan desde las operaciones bancarias y el pago de salarios hasta la posibilidad de que ciudadanos estadunidenses trabajen en el tribunal. “Es una enorme injerencia y condeno estas medidas”, concluyó.










