Preguntado por la demanda de este animal, el cocinero respondió que “el bogavante es un producto noble y ampliamente apreciado que goza de unanimidad cuando está bien cocinado, además de ser un producto imprescindible de la gastronomía”.

La legislación que empieza a aplicarse el 1 de febrero no solo incumbe a las langostas, sino que también contiene referencias a la tenencia de mascotas y animales de granja.

Entre ellas destaca la prohibición del uso de dispositivos para evitar que los perros ladren, al tiempo que establece que solo animales sanos podrán participar en eventos o exhibiciones, y que estos deben tener un periodo suficiente de recuperación entre unos y otros.

“En comparación con otros países, Suiza tiene una legislación de protección animal muy progresista y detallada”, alabó Schybli, que también destacó “el alto grado de conciencia sobre el bienestar de los animales” que tiene la sociedad en general.