No solo George Floyd: los cinco disturbios raciales más emblemáticos de EEUU

El asesinato del afroamericano George Floyd a raíz de una detención violenta derivó en una oleada de protestas contra el racismo y la brutalidad policial. No obstante, los disturbios raciales en EEUU tienen una larga historia. Aquí te presentamos algunas de las rebeliones más violentas.

Los disturbios de Baltimore (2015)

El asesinato del afroamericano Freddie Gray a manos de la Policía en abril de 2015 desató una oleada de protestas pacíficas que pronto degeneró en enfrentamientos violentos y actos vandálicos. 

Los manifestantes más agresivos atacaron a los policías con piedras y botellas. Además, prendieron fuego a coches y tiendas. Los multitudinarios disturbios se saldaron con 113 uniformados heridos, dos víctimas mortales y 486 manifestantes detenidos.

Gray, de 25 años, fue arrestado por los agentes de seguridad acusado de delincuencia y falleció en el hospital el 19 de abril por “una lesión crítica en el cuello” que, según datos de la investigación, sufrió mientras era transportado en el vehículo policial. 

Los disturbios de Los Ángeles (1992)

Esta oleada de protestas que duró cinco días (del 29 de abril al 4 de mayo) tuvo lugar en la ciudad de Los Ángeles luego de que un jurado compuesto casi completamente por blancos absolviera a varios agentes de Policía que agredieron brutalmente a un taxista afroamericano con antecedentes penales llamado Rodney King. Las imágenes del incidente, grabadas por un testigo llamado George Holliday, dieron la vuelta al mundo. 

En total, hubo 63 víctimas mortales y más de 2.000 heridos durante las protestas, acompañadas de vandalismo y saqueos. En cuanto a los daños materiales, rondaron entre 800 y 1.000 millones de dólares.

Los disturbios de la Semana Santa (1968)

El asesinato del legendario activista por los derechos de los afroestadounidenses Martin Luther King Jr. a manos de un francotirador en abril de 1968 despertó la indignación de miles de personas en más de 100 ciudades de EEUU. Los manifestantes exigieron justicia para las minorías étnicas. 

Las protestas cada vez más violentas contra la desigualdad racial y la pobreza fueron reprimidas por la Policía, las unidades del Ejército, los Cuerpos de Marines y la Guardia Nacional de EEUU. Más de 20.000 activistas fueron detenidos por los uniformados. 

El largo y cálido verano (1967) 

Un total de 159 disturbios raciales estallaron en distintos rincones del país norteamericano en el verano de 1967 debido al desempleo y la brutalidad policial. Las protestas fueron especialmente violentas en Detroit y Newark (New Jersey).

​En respuesta a un brote de crímenes violentos que ocurrieron en los meses posteriores a la revuelta, el jefe de la Policía de Miami, Walter E. Headly, pronunció su ahora famosa frase “when the looting starts, the shooting starts” (cuando comienza el saqueo, comienza el tiroteo, en español), utilizada por el presidente Donald Trump durante las protestas por la muerte de Floyd, en junio de 2020.

El entonces mandatario de EEUU, Lyndon Johnson, a su vez, convocó la llamada Comisión Kerner para investigar las causas de los disturbios. El reporte, de 426 páginas, pronto se convirtió en un bestseller.

Los disturbios de Watts (1965)

Estos violentos disturbios comenzaron en agosto de 1965, luego de que el motociclista afroamericano Marquette Frye, de 21 años, fuera detenido por la Policía de Los Ángeles por conducir ebrio. El joven y su hermano se resistieron al arresto y lucharon contra los uniformados. Dicho incidente y los rumores de que los policías supuestamente habían golpeado a una mujer embarazada desataron la violencia en la ciudad. 

Los vecinos comenzaron a quemar automóviles, saquear edificios y atacar a los vecinos de raza blanca. Al día siguiente, los disturbios se intensificaron y se expandieron a otras ciudades. La revuelta dejó más de 1.000 heridos y entre 3.500 y 4.000 detenidos.