Métodos para sobrevivir en la prisión escritos por un convicto

Danner Darcleight estuvo condenado a una sentencia de 25 años en una prisión de máxima seguridad en Estados Unidos años por asesinar a sus padres. Curso la licenciatura de Marketing que comenzó cuando era estudiante universitario y que terminó desde su celda. Lo anterior lo publicó el diario Debate.

Danner ha publicado varios artículos. Entre ellos “Fourth City”, un ensayo donde mujeres y hombres de todo el país cuenta su experiencia cumpliendo condena.

El año pasado publicó un libro con sus memorias, llamado “Concrete Carnival” donde cuenta su propia visión de cómo es la cárcel por dentro.

“Soy responsable, pero ausente de heroína, todavía tengo a mis padres… El auto-odio acompaña mi pena”, escribe.

El autor capta la compleja relación entre culpabilidad y encarcelamiento, argumentando que muchos presos intentan llevar una vida ordenada y aprovechar el tiempo para crecer.

Darcleight desarrolló una pasión por escribir y profundas amistades: “Comprendimos que disfrutamos de mejor suerte que nuestros compañeros, viviendo mejor que la mayoría de nuestros hermanos pese a lo precario que es vivir bien en la cárcel “.

“A pesar de estar encadenado y bajo guardia armada, siento una emocionante sensación de libertad viajando por el mundo, compartiendo el camino con los ciudadanos “.

El pide a sus lectores que miren más allá de la ‘etiqueta abstracta que tiene de asesino’.

El autor alterna capítulos cohesivos sobre sus experiencias en la prisión con otros más divagadores que recuerdan su primitiva vida de privilegio, un joven insensible que se dirige hacia la tragedia sin darse cuenta.

La distancia entre la perspectiva actual de Darcleight y su pasado destructivo subraya su argumento de que las vidas de los prisioneros merecen consideración.

Aquí un breve resumen de lo que podrás encontrar dentro de su libro.

Claves para vivir dentro de una prisión

– No hablar mucho al principio, sobre todo escuchar. Aprender la jerga y conocer el nuevo entorno que te rodea.

– Estate atento a lo que sucede alrededor, pero no mires directamente. Que parezca que no prestas atención a nada en concreto.

– Nunca fijarse en la celda de otra persona, ni en su acompañante, quizás veas algo que no quieres ver.

– Habla con cuidado, piensa todo lo que vas a decir antes de decirlo y en cómo vas a decirlo.

– Ten cuidado con la ropa que te pones y mantenla en buen estado. Ten muy en cuenta los colores de cada una de las pandillas (recuerda el 1º punto).

– Cuando estés dentro de tu celda, alejate de la puerta y no te metas en ninguna conversación ajena.

– Preocúpate de ti mismo, tus problemas son solo tuyos. Todos dentro tienen problemas o asuntos sin resolver y tus problemas no les importan. Nadie alli te debe su tiempo y paciencia.

– Se consciente de los acuerdos que haces con los otros presos. Nada es gratis y a menudo conlleva consecuencias imprevistas. Comprueba antes de aceptar algo que no hay condiciones escondidas. Busca buenos amigos.

– No te metas en problemas de apuestas o drogas, nunca sabes cómo puedes acabar.

– No olvides donde estas, no sólo tienes que preocuparte de los demás prisioneros, también de los vigilantes. El tiempo pasa muy lento y la gente aburrida es impredecible.

– La vida dentro de una prisión puede ser difícil. Hay mucho tiempo para pensar, para auto-compadecerse y hacerse responsable de tus acciones pasadas y presentes.