Juntas de revisión de la Iglesia fallan a víctimas de abuso

Ante los miles de casos de abuso sexual y encubrimiento por parte del clero, los líderes de la Iglesia católica de Estados Unidos abordaron su mayor crisis de la era moderna con lo que ellos llamaron una reforma clave: las juntas de revisión obligatorias.

Estos paneles independientes, formados por personas laicas en cada diócesis, revisarían las acusaciones de manera justa y benévola. Y ayudarían a los obispos a asegurar que ningún sacerdote abusivo permaneciera en el ministerio.

Pero casi dos décadas después, una investigación de The Associated Press acerca de las juntas de revisión en todas las diócesis de Estados Unidos muestra que, en general, no han cumplido estos compromisos. En cambio, las juntas designadas por los obispos, y que con frecuencia operan en secreto, han socavado de forma rutinaria las acusaciones de abuso sexual de las víctimas, protegido a los sacerdotes acusados y ayudado a la Iglesia a evitar indemnizaciones.

La AP también encontró docenas de casos en todo el país en el que las juntas de revisión rechazaron las denuncias de las víctimas, que después fueron validadas por autoridades seculares. Y en algunos casos, los propios miembros de las juntas eran clérigos acusados de abuso.

Muchas de las víctimas dijeron a la AP que sufrieron hostilidad y humillación por parte de estas entidades.

Cuando una víctima de Florida se presentó ante una junta, el abogado defensor de la Iglesia lo interrogó sobre su abuso hasta que lloró. Cuando otro hombre en Ohio se preparaba para contarle a un panel de extraños cómo un sacerdote lo había violado, uno de ellos, para su incredulidad, estaba tejiendo un suéter rosa. Y cuando una aterrada mujer de Iowa se presentó ante una junta para contar su historia de abuso, uno de los miembros del panel estaba dormido; a diferencia de la junta de revisión, un tribunal falló después a su favor.

Por| AP