Familias de asesinados por la policía de NY en 3 décadas exigen abrir todos los archivos

Familiares de neoyorquinos que han muerto a manos de la policía en las últimas tres décadas pidieron este lunes a los líderes del Senado y la Asamblea del estado que se derogue la sección 50a de la Ley de Derechos Civiles de 1976, que prohíbe que se den a conocer los registros disciplinarios de los agentes cuyas conductas han sido investigadas para efecto de promociones.

La iniciativa surgió luego de la muerte del afroamericano George Floyd a manos de un policía blanco, que ha desatado disturbios y saqueos en varias ciudades del país, entre ellas Nueva York, en donde también ha sido cuestionada la conducta de varios oficiales en las protestas del fin de semana.

Los incidentes en Nueva York están siendo investigados por las autoridades y el gobernador, Andrew Cuomo, ha impuesto un toque de queda.

PIDEN DEROGACIÓN

Madres, hermanas, tías y otros allegados a las víctimas de brutalidad policial enviaron una carta a la líder del Senado de Nueva York, Andrea Stewart-Cousins, y de la Asamblea, Carl Heastie, ambos demócratas, pidiendo que sea eliminada la 50a, a la vez que señalaron que otras alternativas no son aceptables.

“Sin ajustes, modificaciones, enmiendas: necesitamos una derogación completa de 50a y nada más es aceptable”, señalaron en la carta firmada por 18 familiares y encabezada por Gwen Carr, madre del afroamericano Eric Garner, quien murió en 2014 por una prohibida llave de estrangulamiento de un policía que no le permitía respirar, similar a caso de George Floyd.

También firmó Kadiatou Diallo, madre de Amadou Diallo, joven guineano que murió en 1999 tras ser impactado por 19 de los 41 tiros que dispararon los agentes de la ahora desaparecida Unidad de Crímenes Callejeros, así como Valerie Bell, madre de Sean Bell.

El afroamericano Bell celebraba su despedida de soltero con dos amigos y murió cuando la policía disparó 50 veces contra los tres individuos. Sus amigos resultaron heridos.

La activista Iris Báez, de origen puertorriqueño, se sumó a las firmas por la muerte por asfixia de su hijo Anthony Báez en 1994.

“Algunos de nosotros salimos a protestar en Nueva York el fin de semana pasado y fuimos testigos y experimentamos que la policía agredía a personas, rociaba gas pimienta, les faltaba el respeto y nos violentaba”, señala la misiva.

Aseguran que los asesinatos policiales de George Floyd y otros han traumatizado a todos, “provocando nuestro dolor individual y colectivo”, y afirman estar “indignados de que más personas sigan siendo agregadas a este club de familias cuyos seres queridos son asesinados por la policía en este país. Ninguno de nosotros quería estar en este club”.

“Sabemos mejor que nadie qué tipo de obstáculos se nos presentan cuando tratamos de buscar justicia para nuestros seres queridos” señalan al referirse a la 50a, la que aseguran concede derechos especiales a la policía.

Argumentaron asimismo que “son tratados como si estuvieran por encima de la ley y la información sobre mala conducta policial y disciplina se mantiene en secreto en Nueva York”.

Por lo anterior, los familiares de las víctimas pidieron a los representantes del Senado y Asamblea que lideren esfuerzos para que ambas cámaras voten por derogar el estatuto.

“Nuestras comunidades están sufriendo. La gente muere por coronavirus y violencia policial”, dijeron además en la misiva, en la que también aseguran que muchos de ellos aún luchan para obtener información sobre los policías que asesinaron a sus seres queridos y “los que los ayudaron a encubrirlo”.

Fuente: Sin Embargo