EEUU quiere pagar para que no se compren armas rusas ni chinas

El Departamento de Estado de EE.UU. desea ampliar un plan de financiación de la compra de sus propias armas para sabotear las ventas de Rusia y China.

“El objetivo es ayudar a nuestros socios a separarse de la cadena de suministro y logística rusa, que permite a contratistas, personal de servicio y piezas de repuesto rusos entrar en bases aliadas de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) o a bases militares asociadas”, ha declarado un responsable del Departamento, citado este sábado por la agencia rusa de noticias Sputnik.

El Programa de Incentivación de Recapitalización Europea tiene ya un año de vida y hasta ahora se aplica a la financiación de la compra por seis países europeos de helicópteros nuevos y vehículos acorazados estadounidenses, pero la Diplomacia estadounidense quiere ampliarlo a otros países de todo el mundo y usarlo para evitar compras de armamento ruso, pero también chino.

Para adquirir los fondos, los países deben deshacerse de sus armas rusas, prometer no comprar otras nuevas y comprometerse a usar parte de su propio dinero en comprar armamento estadounidense.

De esos seis países —Albania, Bosnia y Herzegovina, Croacia, Grecia, Macedonia del Norte y Eslovaquia—, este último tiene previsto obtener unos 50 millones de dólares para helicópteros, y Croacia podría beneficiarse de 25 millones para vehículos de combate de infantería.

Washington ha asignado por ahora un total de 190 millones de dólares para esos países, que están en distintas etapas de sus compras, y podrían exponerse a un riesgo de sanciones si compran piezas de recambio para los vehículos y helicópteros soviéticos que aún conservan.

Ahora, el Departamento está buscando proyectos para asignar 50 o 100 millones de dólares más a países fuera de Europa central y oriental, “para competir con Rusia y China y ayudar a sus socios a alejarse o mantenerse alejados del equipamiento ruso y chino”, según el mismo responsable.

Aunque los países en cuestión aún no se han identificado, las zonas en las que los norteamericanos están tanteando son Asia Central, el sudeste asiático y el continente africano.

El lugar donde más visible se ha hecho la competencia estadounidense-rusa por el alineamiento estratégico y las ventas de armas parece ser Turquía, donde este sábado su presidente, Recep Tayyip Erdogan, ha despreciado las amenazas estadounidenses y ha dado por cerrado un acuerdo con Rusia, no sólo para comprar sistemas antiaéreos S-400, sino para producir conjuntamente los S-500 (la generación siguiente).

Fuente: HispanTV