Condena España a políticos catalanes por delito de sedición

El Tribunal Supremo español condenó a penas de prisión a nueve de los doce políticos catalanes por los delitos de sedición, malversación de caudales públicos y desobediencia por sus actuaciones en el intento de declaración unilateral de independencia de octubre del 2017.

Las penas oscilan entre los nueve y los 13 años de cárcel, que también incluye la inhabilitación para cualquier cargo público y la retirada de todos los honores.

Los otros tres imputados -que afrontaron el juicio en libertad bajo fianza- fueron únicamente condenados por el delito de desobediencia y su pena fue de un año de prisión y una multa, lo que no supone el ingreso en la cárcel. El independentismo reaccionó con indignación ante la sentencia, al afirmar que “nos están condenando a todos”.

Los siete magistrados de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, presidida por el magistrado Carlos Marchena, comunicaron muy temprano la sentencia a los imputados, a sus defensas, a las acusaciones -Fiscalía, Abogacía del Estado y la acusación popular- y a los medios de comunicación.

Finalmente los jueces decidieron descartar el delito de rebelión, que suponía el ejercicio de la violencia activa durante el proceso, sin embargo sí fueron encontrados culpables de los delitos de sedición, malversación caudales públicos y desobediencia.

Las penas van de forma escalonada de mayor a menor, según el cargo dentro del gobierno. Por lo tanto, el que recibió la pena más severa fue el ex vicepresidente de la Generalitat y máximo líder de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Oriol Junqueras, quien deberá afrontar una pena de 13 años de cárcel y de inhabilitación. Mientras que los ex consejeros Raul Romeva, Jordi Turull y Dolors Bassa fueron condenados a 12 años de cárcel; los otros dos ex consejeros Josep Rull y Joaquim Forn sólo fueron condenados por el delito de sedición, que no de malversación, a una pena de diez años y medio de prisión y de inhabilitación.

La expresidenta del Parlamento catalán, Carme Forcadell, también de ERC, fue condenada a 11 años y medio de cárcel por un delito de sedición. Por este mismo delito se ha impuesto una pena de nueve años a los líderes de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y de Ómnium, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart.

Los exconsejeros Santi Vila, Carles Mundó y Meritxell Borràs fueron sentenciados a un año y ocho meses de inhabilitación especial y diez meses de multa con un cuota de 200 euros diaria. Los tres han resultado absueltos de malversar fondos públicos.

Fuente: La Jornada