Peña planta a damnificados en Chiapas, pero pide que le “echen ganas” ante la tragedia

Más de 3 mil 500 damnificados de este ejido devastado por el sismo se quedaron esperando este lunes al presidente Enrique Peña Nieto, quien desde Paredón, en Tonalá pidió a los afectados que le “echen ganas” para salir adelante.

Peña Nieto llegó hoy a Paredón, uno de los poblados más dañados en la costa de la entidad, donde recorrió las calles para observar las casas derribadas por el sismo de 8.2 grados que sacudió esta región del sureste mexicano.

Antes del arribo de Peña Nieto, David Aguilar, exlíder magisterial de la sección 40 del SNTE y ligado al grupo político de Elba Esther Gordillo, organizaba a la multitud para que le hicieran valla al mandatario.

Fue en Paredón donde el presidente exhortó a la población a solidarizarse con quienes en este momento enfrentan una situación difícil, a la par que llamó a los afectados por el terremoto a “echarle ganas” para salir adelante.

Se esperaba que Peña llegara a Cintalapa, donde en la cabecera municipal lo aguardaban miles de personas, así como en la comunidad de Lázaro Cárdenas, donde unas 400 casas fueron dañadas por el sismo, sin embargo, el presidente se enfiló a Tuxtla, donde encabezó una reunión de Protección Civil. Ahí puntualizó tres objetivos en la atención a personas damnificadas:

El primero es priorizar servicios de salud, con atención médica en todo momento; aseguró que llegarán médicos y enfermeras de todo el país a comunidades del estado.

El segundo objetivo, apuntó Peña Nieto, es conocer la magnitud de los daños mediante un levantamiento censal de las afectaciones, por ello, dijo que las autoridades federales, junto con las estatales, están desplegadas por regiones en toda la entidad.

También enfatizó que el tercero objetivo es emprender la labor de reconstrucción, garantizando “comunidades más fortalecidas en su infraestructura”.

Mientras Peña Nieto realizaba exhortos desde la capital chiapaneca, en la cabecera municipal de Cintalapa y en el ejido Lázaro Cárdenas miles de afectados se quedaron esperándolo en el auditorio municipal, donde les dijeron que aterrizaría el helicóptero de la Armada que llevaba al presidente.

Ante el enojo por el engaño, hombres y mujeres vaciaron los camiones con despensas y colchonetas y se las repartieron entre sí.

En Cárdenas, los afectados también recibieron el “plantón presidencial”, pues sólo vieron pasar por el aire las dos aeronaves de la Marina que llevaban al Ejecutivo federal y su comitiva.

En esta comunidad unas 400 casas fueron dañadas por el sismo y al menos 234 de ellas serán demolidas debido a que quedaron en un grado alto de afectación; el resto sufrió daños menores.

Las casas de adobe y techo de teja de barro se vinieron abajo. Las familias viven ahora en galeras y campamentos improvisados con lonas. Algunas más bajo los árboles, con sus camas, mesas, roperos, baúles y estufas cubiertos con plásticos frente las intensas lluvias que también sacuden a la entidad.

Francisco Javier González Martínez, uno de los coordinadores del proceso de evaluación de daños en esa comunidad, señaló que la ayuda aún no fluye como ellos quisieran, pero confían en que el gobierno federal y estatal no olviden a esta comunidad, que es una de las más afectadas en esta región.

También cuestionó que la ayuda enviada hasta ahora son sólo paliativos, como la que se recibió este lunes, consistente en un kit de limpieza que incluía jabón, una escoba, trapeador y cubeta, además de una cobija y una caja de despensa.

Por ello urgió que lo más inmediato es retirar el escombro, pero también la dotación de víveres para las personas afectadas.

Luego dijo que ahora espera que los recursos del Fonden lleguen a los más necesitados y que no se “queden arriba” estos apoyos, “donde otros se hacen ricos a costa de la tragedia de los damnificados”.

Otros residentes advirtieron que, si el gobierno en sus tres niveles no garantiza el apoyo real a los damnificados, se organizarán para boicotear las próximas campañas electorales y no permitirán que se instalen casillas en julio próximo.

Fuente: Proceso