México rebasa las 100 mil muertes por COVID-19

Hugo López-Gatell Ramírez, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, informó esta noche que México tiene 100 mil muertes por coronavirus, una cifra a la que llamó inusual.

La Secretaría de Salud del gobierno federal confirmó que hasta este 19 de noviembre, ya son 100,104 defunciones a causa del COVID-19.

Lo anterior representa que hubo un incremento de 4,472 contagiados en las últimas 24 horas, así como 576 muertes.

Asimismo, en el país hay 74,134 casos sospechosos (con posibilidad de resultado), 1,244,739 negativos y un total de 2,649,000 personas estudiadas desde el primer caso, lo que significa que el índice de positividad sigue en 42 por ciento.

En cuanto a la ocupación y disponibilidad hospitalaria a nivel nacional, se informó que la Red IRAG reportó que existen 28,418 camas generales, de las cuales 10,559 (37%) ya están ocupadas y 17,859 (63%) disponibles. En este rubro, Durango la entidad con el mayor porcentaje en camas que están siendo utilizadas, con 77%.

Mientras que de las 10,410 camas con ventiladores, 3,048 (29%) están ocupadas y 7,362 (71%) disponibles. Aquí Aguascalientes sigue como el estado con la mayor tasa de ocupación, con 60%.

Así lo informó el Dr. José Luis Alomía, director general de Epidemiología, desde Palacio Nacional, en la conferencia 260 del día 173 de la Nueva Normalidad.

Con México, solo son cuatro los países en todo el mundo –Estados Unidos, Brasil e India– que registran y superan la alarmante y lastimosa cifra de 100,000 vidas perdidas a causa del virus. Eso deja entrever que, si bien los fallecimientos no eran evitables, si pudiera haber sido eludible llegar a ese número luctuoso.

Fue el 18 de marzo cuando se registró el primer deceso por COVID-19 en México. Fue en la capital. La víctima mortal era un hombre de 41 años que padecía diabetes. Se contagió 15 días antes cuando acudió a un concierto en el Palacio de los Deportes.

Para el 4 de junio la cifra de fallecidos en el país ya era de 12,545. Ese día, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell –la cara pública de la estrategia del gobierno para el manejo de la pandemia– estimó que las muertes por el virus, en total, serían unas 35,000. Y en un escenario “muy catastrófico” podrían llegar hasta 60,000. Pero esa cifra se rebaso el 22 de agosto.

“Llegamos aquí por las malas decisiones que se tomaron a nivel gubernamental”, apunta la Dra. Laurie Ann Ximénez-Fyvie, jefa del laboratorio de genética molecular de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), “se tomó la decisión de no establecer estrategias de contención epidemiológica, sino meramente de mitigación. Esto de entrada fue una decisión que sentenció estas 100,000 muertes y las siguientes que se sumen”.

Y es que, desde el inicio de la pandemia, el gobierno federal dejó de lado priorizar la realización de pruebas del coronavirus y el rastreo de casos, enfocándose en monitorear la capacidad en los hospitales y tratar la pandemia con el modelo Centinela para la vigilancia epidemiológica, que consiste en obtener una muestra representativa de los contagios para así determinar el comportamiento del virus.