¿Le quieren cambiar el nombre a las gorditas por discriminación?

Suculento manjar que sacia el hambre de millones de mexicanos, ya sea en el paradero del microbús, en el tianguis o el mercado, las GORDITAS, son la base de la alimentación y la “buena” nutrición del ciudadano promedio.

Conocidas así por todos lados. Las tradicionales de chicharrón, pero también hay de frijoles, queso, carne deshebrada, champiñones, requesón y un sinfín de posibilidades.

Es verdad que estamos en una época en la que ya no se pueden permitir las actitudes discriminatorias, sí esas que “inconscientemente” se hacen y terminan por ofender a uno o más grupos vulnerables, aprovechando esta situación y siempre para satisfacer a los privilegiados, pero ¿qué tienen que ver las gorditas en todo esto?

De hecho, la propia legisladora compartió la noticia en su cuenta de Facebook y lo tomó con mucho humor pues dijo que, así como las gorditas, ” la garbanza con chile del que no pica se considere como el #OroVerdeQueretano y sea patrimonio cultural”, acompañó el post con algunos emojis.

Muchos de nuestros queridos amigos de las redes sociales pegaron el grito en el cielo cuando supieron de esta noticia, pero de lo que no se dieron cuenta es de que el medio que la difundió se describe como: UN NO MEDIO, es decir es nada de lo que ahí se publica es verdadero.

Origen de las gorditas

Ya que andamos hablando de este tipo de cosas suculentas, vamos a contar que las gorditas tienen su origen en el centro del país con la fusión entre las culturas tlaxcalteca y la española, allá por 1591, en plena Conquista.

Existen una gran variedad de ellas, que si las de nata, que si las que son como galletas (como las de la Basílica), las del norte que son de harina de trigo y las que comemos en la Ciudad de México que son (para quien no sepa) como unas tortillas de maíz gruesas rellenas de TODO lo que uno se pueda imaginar.

Por: El Heraldo de México