Eran 10 músicos indígenas que volvían a su pueblo en Guerrero. Los emboscaron y calcinaron en Chilapa

Diez indígenas nahuas de la comunidad de Alcozacán, municipio de Chilapa, fueron emboscados, asesinados y sus cuerpos incinerados la tarde de ayer cerca de Mexcalcingo, denunció la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias de los Pueblos Fundadores (CRAC-PF) que responsabilizó de la masacre al grupo delictivo “Los Ardillos”.

A las 10 de la noche, el Gobierno del estado informó en un boletín que fue localizado un vehículo con diez cuerpos calcinados.

El coordinador de la CRAC-PF, David Sánchez Luna, informó que las 10 víctimas pertenecen a un grupo musical y que ayer regresaban a su pueblo, después de que el jueves participaron en una tocada en la localidad de Tlayelpa, y fueron emboscados cerca de Mezcalcingo.

A las 19:30 horas, unos dos mil indígenas de las 16 comunidades que integran el sistema comunitario de la CRAC-PF instalaron un bloqueo en el crucero de Alcozacán, de la carretera Chilapa-Hueycantenango, para exigir a las autoridades ministeriales que les entregaran los cuerpos.

Las víctimas son: José Julio “N”, de 37 años; Crescenciano “N”, de 37; Israel “N”, de 24; Israel “N”, de 15; Antonio “N”, de 24; Cándido “N”, de 20; Lorenzo “N”, de 32; Juan Joaquín “N”, de 42; Marcos “N”, de 36 y Regino “N”, de 21.

El coordinador de la CRAC-PF informó que la balacera se escuchó aproximadamente a las 14:00 horas pero que los familiares de los asesinados acudieron a pedir apoyo a la Policía Comunitaria a las 16:00.

Dijo que elementos de la Guardia Nacional pasaron por el crucero de Alcozacán, a las 19:00 horas, a quienes les pidieron apoyo para ir a recoger los cuerpos, debido a que donde fueron emboscados es una zona controlada por el grupo delictivo “Los Ardillos”, y temían una nueva emboscada.

Sin embargo, dijo que el mando de la Guardia Nacional le recomendó que primero hablara con el agente del Ministerio Público de Chilapa para pedirle que les autorizara levantar los cuerpos, pero el funcionario “se puso chocante” y les dijo que no se los pueden entregar porque es imposible identificarlos, ya que los incineraron.

Dijo que la respuesta insensible del funcionario molestó a la gente de los 16 pueblos que integran el sistema comunitario de la CRAC-PF, y a las 7 y media de la noche bloquearon en el crucero de Alcozacán de la carretera Chilapa-Hueycantenango, para exigir a las autoridades que les entreguen los cadáveres.

Informó que hasta a las 9 de la noche los cuerpos seguían tirados cerca de Mezcalcingo, por lo que a esa hora determinaron mantener el bloqueo hasta que las autoridades vayan a recoger los cuerpos y los entreguen a sus familiares.

Los 10 integrantes del grupo musical regresaban en dos camionetas en las que también transportaban su equipo, mismas que también fueron incineradas, según el coordinador de la CRAC-PF.

A las 10 de la noche declaró que los pueblos acordaron mantener el bloqueo hasta que los gobiernos federal y estatal instalen campamentos militares en los cruceros de Tula y el crucero del Jagüey de esa misma carretera, en donde han ocurrido levantones y asesinatos de sus compañeros por parte del mismo grupo criminal.

LA FISCALÍA YA INVESTIGA

En un boletín enviado a las 10 de la noche, el Gobierno del estado informó que la Fiscalía General del Estado (FGE) investiga los hechos ocurridos en la camino Mexcalzingo-Tlayelpa, municipio de Chilapa de Álvarez, “al localizarse un vehículo con diez cuerpos calcinados”.

Agregó que después de una llamada a la línea de emergencias 911 que reportó un vehículo incendiándose en un camino rural acudieron elementos de la Policía Investigadora Ministerial y peritos del Servicio Médicos Forense.

“Además, llegaron al sitio elementos del Ejército Mexicano, Guardia Nacional, Policía del estado, y Protección Civil para resguardar la zona y apoyar las diligencias correspondientes”, se asegura en el boletín.

Agrega que personal de la Fiscalía General del Estado (FGE) inició inmediatamente el procesamiento del lugar de los hechos para determinar las causas y deslindar las responsabilidades a que haya lugar.

Fuente: El Sur