El cuerpo de Jade es hallado en Indeporte de Chiapas. Se suicidó, dicen. La mamá afirma: la mataron

Jade Guadalupe Yuing Gómez, de 13 años, era una adolescente que residía en Copoya, Chiapas, a lado de su familia. De acuerdo con lo que cuenta su madre, era una niña muy alegre, que desde muy pequeña había manifestado el gusto por distintas actividades artísticas, culturales y deportivas, pero el 14 de enero de 2020 su cuerpo fue encontrado sin vida en las instalaciones del Instituto del Deporte de Chiapas (Indeporte) por sus compañeros.

A la 1:50 de la tarde de ese día, Adriana Gómez, su madre, recibió una llamada de uno de los compañeros de Jade, en ella le decían que su hija se había suicidado en los baños de la villa deportiva, algo que ella no podía creer, puesto que ninguna de las autoridades del Indeporte se había comunicado de manera formal con ella.

“Lo recuerdo bien (…) yo me enteré por un compañerito. Nunca me llamó el entrenador ni la maestra a pesar de que todos tenían mi número porque estaba en un grupo de padres de familia. Me preguntó si ya me habían enterado (…). ‘Jade se mató en el baño’, fueron las palabras que hicieron que se pusiera muy nerviosa”, expresó la madre.

Gómez contó que en ese momento esperaba a su hija menor, quien se encontraba en la escuela, y al saber la noticia se comunicó de inmediato con su esposo, esperando que éste pudiera acudir a dicha institución para aclarar qué era lo que estaba pasando con Jade.

Al llegar Ángel Yuing, padre de la adolescente, fue recibido de una forma arrogante y hasta agresiva por el personal que ahí labora impartiendo clases deportivas, incluso quisieron golpearlo para no permitir que entrara a ver qué era lo que había pasado con su hija, cuenta la madre. Ella sabía que este comportamiento no era normal porque al intentar comunicarse con ellos jamás fue atendida para hablar acerca de lo ocurrido.

La única llamada que le fue contestada fue la de Luis Olmos, entrenador de su hija, quien sólo le dijo “no sé”, para después colgarle y dejarla con la angustia de no tener la certeza que, si Jade estaba bien o no, si estaba enferma, herida o si necesitaba algo, por lo que, es ese momento cuando decidió buscar respuestas a todas esas incógnitas en torno al supuesto suicidio de su hija mayor.

“Ahí ya comencé a sentir un presentimiento (…), por lo que me dirigí al Indeporte. Cuando yo estaba cerca le marqué a otro compañero de mi hija para preguntarle qué había pasado y él comenzó a llorar, pero para ser sincera, su forma de llorar era fingida y me dijo que Jade ya venía planeando su muerte”, añadió Adriana.

Este falso llanto fue otra de los comportamientos que la hizo sospechar que no era normal la manera en que le estaban comunicando la supuesta muerte de su hija, algo que confirmó al llegar al lugar de los hechos, puesto que nadie se acercó a ella para contarle lo que había pasado. Se dirigió al baño, en donde le habían comentado que fue encontrado el cuerpo de su hija, pero en esos momentos le notificaron que había sido trasladada a otra área, en donde yacía su cuerpo inerte.

“No estaba ni peritaje, ningún policía, no había ningún servicio de emergencia en el lugar porque ellos sabían que la niña ya estaba muerta. Llevamos los estudios con un criminólogo y él nos dijo que mi hija había muerto desde la mañana, como a las 8, sostiene Gómez, destacando que el cuerpo de Jade estuvo muchas horas expuesto, otra irregularidad en la versión del supuesto suicidio”, dijo.

Fuente: Sin Embargo