Deuda de Pemex podría empeorar la calificación crediticia de México, revela Banxico

La deuda de Petróleos mexicanos (Pemex), de acuerdo con el informe de Estabilidad Financiera que elabora el Banco de México (Banxico), sería un factor de riesgo para que la calificación crediticia del país sufra una degradación.

Según el banco, entre los factores de mediano plazo que son fuente de incertidumbre está “el riesgo proveniente de Pemex, que podría empeorar la evaluación del soberano (deuda de México) en vista de sus pasivos contingentes”.

Además, el Banxico indicó que “en el caso de Pemex, la calificación está estrechamente vinculada a la de la deuda soberana, por lo que mejorar el perfil crediticio de la primera contribuye también a disminuir el riesgo de ajustes adicionales en la calificación de la segunda y viceversa”.

Pemex, en el reporte del primer trimestre de este año, indicó que tiene una abultada deuda superior a los 113 mil millones de dólares, o 2.34 billones de pesos.

Señala el informe del Banco de México que, pese a la recuperación de los precios internacionales del petróleo que ha ayudado a un incremento en el flujo operativo, así como el aumento en las exportaciones, los ingresos de la empresa productora del Estado mexicano se encuentran en niveles inferiores a los observados antes de la pandemia.

Además de mantener una gran deuda, Pemex lleva consigo una importante carga fiscal, señaló en el documento el Banco de México.

El riesgo es latente debido a que dos de las principales calificadoras de deuda mantuvieron la perspectiva de la calificación en negativa, y ello podría dar lugar a revisiones a la baja en los próximos 12 meses tanto para el crédito soberano como para Pemex.

Entre otros riesgos macrofinancieros para México, Banxico señaló que tiene en el radar a: las condiciones financieras globales más restrictivas y volátiles por un aumento mayor a lo anticipado de las tasas de interés, y tasas de inflación en algunas economías avanzadas.

Así también, de una recuperación de la economía global más desigual, tanto en sectores como en países; y una debilidad prolongada de la demanda interna.