De un predio en Tijuana brotan 13 restos humanos. Es el CJNG: “aquí es su tiradero”, dice investigador

La hipótesis inicial de los investigadores en la Fiscalía General del Estado de Baja California es que el terreno ubicado en la calle Artículo Número 3, esquina con Calle Emiliano Zapata del Ejido Maclovio Rojas, Delegación Presa Rural, donde fueron encontrados 13 cuerpos y/o restos humanos en ocho días, es un tiradero y casa de seguridad del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

“Aun sin investigación, es lógico que se trata de víctimas de la pugna por la venta de droga en las calles en la Zona Este de la ciudad. Y ciertamente los restos deben corresponder a las personas reportadas como desaparecidas. De acuerdo con las versiones de los delincuentes detenidos en fechas recientes, en esa zona, el control del CJNG está predominando, y es la gente de Jalisco la que está optando por privar de la libertad a sus víctimas o competidores, torturarlos, matarlos y enterrarlos. Su idea es no jalar la atención de los operativos, y tratar de mantener lejos a las policías”, explicó a Zeta uno de los integrantes de las Mesas de Coordinación para la Construcción de la Paz y Seguridad.

Sin embargo, elementos de la Guardia Estatal de Seguridad e Investigación (GESI) refirieron que aún no es momento de deslindar a los operadores de los cárteles Arellano Félix (CAF) y de Sinaloa (CDS) que delinquen en la zona.

A la fecha, ninguna de las 13 carpetas iniciadas, una por cada osamenta, resto o cadáver humano localizado entre el martes 5 y el miércoles 12 de enero en el mismo terreno en Tijuana, contiene información de los presuntos responsables.

De hecho, debido al estado de descomposición de los cuerpos, solo en tres de ellos los médicos forenses han podido determinar una “posible” causa de muerte: uno por herida de arma de fuego y dos por estrangulamiento.

El tiempo que los criminales tenían usando el predio como tiradero de cadáveres, tampoco se ha determinado. Por la descomposición de los cuerpos, las autoridades consideran mínimo seis meses. Pero los buscadores estiman que es más de un año, ya que la llamada que llevó a los familiares de desparecidos del colectivo Una Nación Buscando T, fue para referir que en ese punto podrían localizar los restos de un joven con residencia en La Morita, colonia ubicada también en la delegación La Presa, que tenía 27 años y fue reportado como desaparecido en enero de 2020.

En el predio también localizaron cobijas, cuerdas, una credencial para votar y una licencia. Familiares de desaparecidos de esa delegación, se han acercado para verificar si alguno de los restos pertenece a su consanguíneo perdido.

LOS CÁRTELES

Datos en poder de las autoridades de las Mesas de Coordinación, refieren que la cabeza del CJNG en La Presa y Zona Este, es Rodolfo López Arellano “Cabo 30” y/o “Solecito” desde agosto de 2019, cuando Ricardo Antonio Álvarez Olivares “Cabo 29” y/o “Bebé” fue asesinado en Baja California Sur.

López Arellano, es el “más buscado” del CJNG y objetivo prioritario de la GESI, que los persigue con una orden de aprehensión pendiente por homicidio fechada desde 2018.

Según reportes de inteligencia, pasa el tiempo entre Puerto Vallarta y Tijuana.

Los de Jalisco están enfrentados a Luis Mendoza, cabeza de Los Uriarte, quien tiene como operadores criminales a su primo Alberto López, a Germán Ayala y Luis Correa. Y a los ex operadores del CAF, de Pablo Edwin Huerta “El Flaquito” aliados a “Los Chapitos”.

La zona impactada por la violencia de estos grupos es el Distrito 2, donde durante el año pasado se perpetraron 3 mil 015 homicidios, el 16% de los 2 mil 015 asesinatos ocurridos en Tijuana. Comprende La Presa y Presa Rural, delegaciones ubicadas en el extremo Suroeste de Tijuana, zona de mayor crecimiento de la ciudad, y en términos de trasiego de droga, conectada directamente a través de bulevares a las delegaciones Los Pinos, Cerro Colorado, Centenario y a los municipios de Tecate y Rosarito.

POR PITAZO ENCUENTRAN CADÁVERES

Una llamada anónima sirvió para que colectivos de personas que buscan a sus familiares desaparecidos hallaran once cadáveres en un predio de la colonia Maclovio Rojas.

Angélica Ramírez, representante de Una Nación Buscando T, informó que el 4 de enero se enteró que un hombre, quien tiene a su hermano desaparecido desde hace meses y miembro del mismo colectivo, recibió una llamada de una persona que se negó a dar su nombre.

Por teléfono, le dijeron que le darían la ubicación de un predio donde presuntamente encontraría el cadáver de su hermano, atrás de un baño hecho de madera. Le comentaron que podían encontrar más cuerpos.

Con esa información, el mismo lunes, un grupo del colectivo se dirigió al predio, el cual se ubica en la esquina que forman las calles Zapata y Artículo Tres, a espaldas de la Avenida Constitución en la colonia Maclovio Rojas, cerca de las vías del tren.

Como los civiles llegaron sin apoyo policiaco, lo primero que hicieron fue verificar que no hubiera gente en el predio. La casa se encontraba abandonada y, al ubicar un baño al exterior, el cual se mencionó en la llamada anónima, el grupo decidió entrar para realizar una inspección.

Cuando se dieron cuenta que los datos y la información recibida correspondían, y que “había elementos suficientes para sospechar que podría haber un cuerpo enterrado”, la gente de Una Nación Buscando T dio aviso a la Fiscalía General del Estado (FGE), a la cual también le pidieron apoyo, por ser una zona riesgo.

Elementos de la GESI no llegaron ese lunes, pero la Fiscalía de Homicidios los autorizó a ingresar. Los buscadores del colectivo entraron el martes 5 de enero, para inmediatamente excavar en la zona del baño, donde le habían dicho a la familia, y en cuestión de 10 minutos encontraron un cadáver.

Los integrantes del colectivo siguieron excavando, y el martes 5, antes de que se metiera el sol, ya habían encontrado el segundo cuerpo.

“El problema aquí -Maclovio Rojas- es que la tierra está bien dura, entonces como que a las primeras personas -que enterraron- lo hicieron como a dos metros de profundidad, por eso fue muy difícil”, dijo de uno de los activistas.

A muy temprana hora del miércoles 6 de enero, los buscadores regresaron al inmueble y continuaron con las búsquedas, enfocándose en la misma zona donde ya habían encontrado los cuerpos. Y hallaron el tercer cadáver, justo en la esquina contraria donde habían encontrado al primero.

Para el 7 de enero se recuperó un cuarto cuerpo más, y lo que parecía un quinto cadáver, descrito como una acumulación de restos humanos. Hasta ese momento, personal FGE solamente se había presentado a recoger a los muertos descubiertos por los civiles.

Ese jueves, después de cinco hallazgos mortales, ante la insistencia de los integrantes del colectivo, elementos de la FGE adscritos al Centro de Atención para Personas Extraviadas y Ausentes (CAPEA) llevaron unos perros rastreadores, y el viernes 8 de enero regresaron con un geo-radar con la intención de inspeccionar el predio completo, de acuerdo a la gente de Una Nación Buscando T, sin resultados.

Fuente: Sin Embargo