Comparan campaña de la 4T para ahorrar energía con la lanzada por gobierno de Echeverría en 1972

En aras de garantizar el suministro eléctrico y evitar más apagones, el gobierno mexicano pidió a la población limitar el uso de energía entre las 18 y las 23 horas, evocando la campaña planteada en el sexenio de Luis Echeverría, denominada Afloja un foco.

Ayer, en su mensaje matutino, el presidente Andrés Manuel López Obrador instó a la ciudadanía a moderar el consumo de energía y ayudar a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) a tener reservas.

“Ahora hago un llamado, sobre todo en los horarios de mayor consumo, lo que llaman los picos de consumo, este periodo de tiempo”, dijo el Ejecutivo federal. Más tarde, a través de redes sociales, el gobierno mexicano instó a la población a optimizar recursos y posicionó la etiqueta “#ApoyaUnPocoApagaUnFoco”.

En la década de 1970, a la par de campañas como Lo hecho en México está bien hecho, se instaba a la ciudadanía a desconectar uno o varios focos, en un horario de 18 a 21 horas.

En el mensaje matutino, el director general de la CFE, Manuel Bartlett, se refirió a las acciones de emergencia puestas en marcha por la empresa estatal, como la adquisición de combustóleo, y sin claridad de una fecha para abatir el problema, pues dependería de las bajas temperaturas, calificó el hecho como “una hazaña”, pues, de lo contrario, hubiera sido “un desastre total”.

Sin embargo, los apagones en México y Estados Unidos dejaron expuesta la dependencia al gas natural proveniente de Texas y la mala relación con el gobierno mexicano, que comenzó cuando el presidente López Obrador decidió renegociar los contratos con empresas en 2019, con el argumento de evitar la quiebra de la CFE.

El Presidente negó que exista conflicto alguno con el gobierno del texano Greg Abbott, quien horas antes había ordenado limitar la venta de gas a México hasta el próximo 21 de febrero, ante la escasez en el estado.

“No hay una represalia, es una circunstancia difícil para ellos y piensan que cerrando se protege Texas para usar sólo ellos el gas, pero no se trata de una represalia”, insistió el Presidente mexicano al anunciar que ya se realiza un “trabajo diplomático”.

Sin embargo, a pesar de que en dos años no se ha podido revertir la dependencia del 64 por ciento de las importaciones de Estados Unidos, el discurso del gobierno mexicano se enfocó en seguir acusando a las administraciones anteriores de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, de haber impulsado contratos de gasoductos con empresas privadas.