Cárcel, a quien use outsourcing ilegal

De las más de 900 firmas que se dedican al outsourcing en el país, apenas 100 cuentan con registro ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), lo que significa que la mayoría ayuda a empresas de diversos sectores a evadir impuestos por los salarios de los trabajadores, “delito que ameritaría prisión preventiva oficiosa”, de aprobarse un paquete de reformas que tiene sobre la mesa la Cámara de Senadores.

Pablo Lezama, director general de la Asociación Mexicana de Empresas de Capital Humano (AMECH), explicó que el outsourcing no es un delito cuando las empresas contratan firmas que hacen el trabajo de reclutamiento, administración y pago de personal con los impuestos correspondientes. Sin embargo, reconoció que casi 90% de las firmas que proporcionan este servicio recurren a prácticas simuladoras para ayudar a sus contratantes a reducir costos a través de los impuestos o prestaciones sociales.

Las prácticas de simulación generalmente están relacionadas con no reportar los salarios reales de los trabajadores ante el IMSS a fin de reducir el impuesto sobre nómina, así como el Impuesto Sobre la Renta (ISR), pagar bajo el régimen de derecho de autor o con pólizas de seguros, debido a que están exentas de ISR.

Para evitar la simulación y evasión de impuestos, hay que aplicar la ley. En el caso de los delitos fiscales hay que llevar a cabo auditorías, pero bien aplicadas, para cruzar lo que se reporta al IMSS contra lo que se paga de impuestos y ver si hay subregistro en el salario de los trabajadores. Los abusos de este esquema de contratación son más un tema de aplicación de la ley que de regulación”, sostuvo.

INSOURCING, OTRA FORMA DE EVADIR

El número de firmas dedicadas al outsourcing puede dispararse en México debido a que algunas mediciones consideran a las empresas de insourcing, las cuales son constituidas por algunas compañías con una razón social diferente para manejar la nómina de sus propios trabajadores”, manifestó Lezama.

Éstas, comentó, son creadas para atender a un sólo cliente, que son ellos mismos, son una forma de subregistrar en el IMSS además de no pagar las utilidades que les corresponde a los trabajadores.

Apuntó que la Asociación Mexicana de Empresas de Capital Humano (AMECH) agrupa a 25 firmas de outsourcing, las cuales fueron sometidas a una auditoría para verificar que todos sus empleados tienen las prestaciones laborales correspondientes y están registrados con sus sueldos reales ante el IMSS.

Son pocas empresas considerando el universo que existe, pero son las que están comprometidas con hacer el reclutamiento de personas con los perfiles específicos que requieren las compañías para ser productivas y que administran el capital humano conforme a la ley”, señaló.

De acuerdo con la Ley Federal del Trabajo (LFT), el régimen de subcontratación es aquel por medio del cual un patrón denominado contratista ejecuta obras o presta servicios con sus trabajadores bajo su dependencia, a favor de un contratante, persona física o moral, la cual fija las tareas del contratista y lo supervisa en el desarrollo de los servicios o la ejecución de las obras contratadas.

La legislación establece que esta figura no puede abarcar la totalidad de las actividades, iguales o similares, que se desarrollen en el centro de trabajo, además deberá justificarse por su carácter especializado y no podrá comprender tareas iguales o similares a las que realizan el resto de los trabajadores al servicio del contratante.

De no cumplirse con todas estas condiciones, el contratante se considerará patrón para todos los efectos de esta ley, incluyendo las obligaciones en materia de seguridad social.

PERO TIENE LADO BUENO

El outsourcing ha ganado fama en el país al ser utilizado por algunas empresas para evadir impuestos y eludir el pago de prestaciones laborales, cuando en realidad es un esquema de contratación que permite, a quienes están cursando estudios que sólo disponen de medio tiempo o ya se han jubilado, incorporarse al mercado laboral. 

El outsourcing no es malo, es mal utilizado, porque en realidad constituye una puerta de entrada a la formalidad para personas que no tienen disponibilidad completa de tiempo, ya sea por sus estudios, sus hijos o por ser responsable del cuidado de una persona enferma o de la tercera edad. Para quienes tienen más de 60 años es una opción si quieren seguir laborando algunos días de la semana”, explicó Mónica Flores, presidenta para Latinoamérica de la consultoría especializada en capital humano ManpowerGroup.

De acuerdo con la especialista, el objetivo de las empresas que proporcionan el servicio de subcontratación no es que los contratantes tengan ahorros de cargas patronales ni de impuestos, sino proporcionar talento especializado que les permita detonar su productividad, así como enfrentar picos de demanda, además de otorgar flexibilidad laboral a los empleados.

No somos un esquema de ahorro, se ha malentendido el concepto de outsourcing a tal punto que tiene mala reputación, pero se ha perdido de vista que cuando es bien utilizado, es una opción de contratación competitiva”, agregó.

Fuente: Excélsior