Avalan construir cementera en área natural

Vistas con Google Earth, dos gigantescas manchas blancas que desde el espacio parecen las pinzas de un alacrán irrumpen en una enorme masa verde oscuro, informó la Agencia Reforma.

Se trata del Parque Estatal Agua Blanca, en Macuspana, muy cerca del límite de Tabasco con Chiapas, una zona declarada Área Natural Protegida hace 32 años por el Gobierno del Estado, ahora arañada por una planta de cemento que la empresa Holcim-Apasco instaló ahí desde los 80.

Este paraíso natural, donde la mayoría de los árboles tiene una altura de más de 25 metros, hogar de jaguares, monos araña, aves migratorias y otras decenas de especies de flora y fauna, muchas de ellas protegidas, amenazadas o en peligro extinción, corre el riesgo de que la planta cementera extienda su zona de extracción de material pétreo a casi una cuarta parte de lo que en 1987 se consideró como parte de su territorio.

La Secretaría de Bienestar, Sustentabilidad y Cambio Climático del Gobierno de Tabasco publicó el pasado 25 de septiembre el plan de manejo ambiental del Área Natural, donde se considera una extensión de mil 462 hectáreas, 563 hectáreas menos que las consideradas en el decreto de su creación, en 1987.

El programa de manejo -integrado por la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT)- avala la cesión de estas hectáreas a la empresa Holcim-Apasco ordenada hace dos años por el Gobierno de Arturo Núñez Jiménez mediante un decreto que arrebató de un plumazo la cuarta parte de una zona que alberga 49 por ciento de la biodiversidad vegetal de Tabasco.