Violencia feminicida no terminará con políticas hechas detrás de escritorios

Noticias de Chihuahua.-

Familiares de víctimas de feminicidio y colectivas feministas se reunieron esta tarde en la Cruz de Clavos, emblema de la lucha contra el feminicidio en Chihuahua, para denunciar la omisión de las autoridades, la iglesia y la sociedad en la atención y la erradicación de la violencia feminicida en el estado de Chihuahua.

María Trinidad Sáenz recordó el dolor que vivió cuando en marzo del 2014, tras una búsqueda de un mes de su hija Esperanza Chaparro, le llamaron para informarle que el cuerpo de la joven de 19 años había sido encontrado en la Sierra de Nombre de Dios Ojo.

Trinidad Sáenz refirió que las autoridades han dado la espalda a las madres que luchan por encontrar a sus hijas e hijos desaparecidos, pero también a quienes buscan justicia, sobre todo cuando se trata de víctimas que son de clases bajas.

La fundadora de la organización Justicia para Nuestras Hijas, Norma Ledezma, señaló que a pesar de los años y el cansancio, como madres continuarán gritando por justicia, verdad y reparación, a diferencia de personas que han dejado de gritar y acompañar a la lucha.

Ledezma comentó que los anuncios de los gobiernos para atender la violencia feminicida solamente se dan cuando hay puntos álgidos y señaló que las políticas públicas creadas detrás de los escritorios no sirven y no terminarán con la violencia feminicida.

La activista recordó que en 1998 se recomendó por la Comisión Nacional de Derechos Humanos al gobierno de Francisco Barrio que comenzara a trabajar para detener la ola feminicida en el estado, sin embargo no le importó como a los otros gobiernos que fueron llegando y que han dejado claro que mientras se sea mujer y se sea pobre, no habrá atención.

Ledezma refirió además que el silencio que se ha guardado en torno al incremento de feminicidios también es un asesino, “el callar, el ocultar o el minimizar la violencia feminicida, también lastima”.

“Si me preguntan qué es para mi la justicia, les diría que la justicia sería que me regresaran al 2002 para no dejar salir Paloma”, comentó la activista en referencia al feminicidio de su hija.

La activista reclamó que ni las autoridades y ni la sociedad están buscando erradicar el asesinato de mujeres pobres, así como tampoco la iglesia que solamente se dedica a predicar amor desde cuatro paredes.