La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le costó al contribuyente estadunidense 11 mil millones de dólares al despedir a los trabajadores del gobierno, en el marco de los esfuerzos impulsados por Elon Musk para desmantelar la fuerza laboral federal el año pasado, según un informe.
La Oficina de Gestión de Personal puso en marcha el Programa de Renuncia Diferida el 28 de enero de 2025, después de que el Departamento de Eficiencia Gubernamental de Musk enviara el ahora célebre correo electrónico de la “encrucijada” a los empleados federales, permitiéndoles renunciar y seguir recibiendo su salario hasta el 30 de septiembre de 2025.
Esto provocó que casi 140 mil empleados federales recibieran un salario por no trabajar durante semanas o, en la mayoría de los casos, meses; el costo total ascendió a entre 11 mil 100 y 15 mil 100 millones de dólares hasta marzo de 2026, según un análisis del organismo de control gubernamental Public Citizen.
El comité de acción política America PAC de Musk afirmó en aquel momento que la medida “podría generar ahorros de alrededor de 100 mil millones de dólares”.
“Los esfuerzos de la administración Trump por reducir el gobierno federal han sido estúpidos, costosos y mortales”, dijo Douglas Pasternak, investigador de Public Citizen y autor del informe.
Las conclusiones del informe se basaron en datos de la Oficina de Gestión de Personal, una agencia gubernamental de recursos humanos que supervisa a los empleados federales.
Más de 106 mil empleados federales se separaron del servicio en septiembre de 2025 en virtud de la oferta, y otros 24 mil lo hicieron a finales de diciembre, según Public Citizen. El Departamento de Defensa perdió más de 48 mil empleados como resultado, mientras que el Departamento del Tesoro perdió 23 mil. El Departamento de Agricultura perdió más de 14 mil 500.
Tribunales, el mayor enemigo de Trump
Varios tribunales federales dictaminaron que algunos de los despidos del gobierno de Trump fueron ilegales y exigieron que los empleados despedidos de los Departamentos de Agricultura, Comercio, Energía, Interior, Trabajo y otras agencias volvieran a sus puestos de trabajo. Sin embargo, existen numerosos casos judiciales en curso y algunas de esas decisiones iniciales han sido revocadas por tribunales federales de apelación, según el informe.
Al menos diez agencias federales se vieron obligadas a recontratar a empleados que se habían acogido al Programa de Renuncia Diferida porque posteriormente se dieron cuenta de que esos empleados eran esenciales para el trabajo encomendado por el Congreso.
El senador demócrata Tim Kaine, de Virginia, argumentó que Trump no tenía autoridad para hacer la oferta en ese momento. “No existe ninguna partida presupuestaria para pagar a las personas que no se presentan a trabajar”, afirmó Kaine.
El informe concluye que el Programa de Renuncia Diferida ha sido “el colmo de la ineficiencia” y “ha dado lugar a miles de millones de dólares en fondos federales desperdiciados”.
“Es probable que las políticas de reducción de personal, ineptas e ineficientes de la administración, se conviertan en ejemplos de mala gestión que se enseñen en futuras clases de las escuelas de negocios”, continuaba el informe.
“El contribuyente estadunidense ha pagado un precio financiero significativo por las acciones cuestionables de la administración, y el impacto a largo plazo de estas acciones en prácticamente todos los aspectos de la vida estadounidense podría sentirse durante los próximos años”, finaliza el informe.










