Los cuatro tripulantes de la misión Artemis II, el primer vuelo con humanos hacia la órbita lunar en más de cinco décadas, enfrentaron un contratiempo inusual poco después de su lanzamiento: una falla en el baño de la nave Orión.
El problema fue detectado a partir de una señal de advertencia que indicaba una avería en el inodoro, conocido como Sistema Universal de Gestión de Residuos. Este dispositivo, diseñado específicamente para operar en el espacio, presentó una avería que impidió su uso completo durante varias horas.
Houston, tenemos un problema… con el baño de Artemis II
El llamado “inodoro lunar” falló en cuanto la tripulación de Artemis II llegó a la órbita el miércoles por la noche. La tripulación reportó una “luz de advertencia parpadeante” poco después del despegue, de acuerdo con un reporte de DW, el canal noticias alemán.
“Según nos informan, el ventilador del baño se ha atascado. Ahora los equipos desde la Tierra están elaborando instrucciones sobre cómo acceder al ventilador y despejar esa zona para que el baño vuelva a funcionar”, declaró Gary Jordan, portavoz de la NASA.
Mientras el desperfecto se corregía, los astronautas Christina Koch, Reid Wiseman, Victor J. Glover y Jeremy Hansen, solo pudieron utilizar el excusado de manera parcial. Mientras la función para desechos sólidos funcionaba con normalidad, la urinaria estaba totalmente fuera de servicio.
Koch y sus compañeros de tripulación tuvieron que recurrir a un sistema de bolsa y embudo para poder orinar durante la noche.
Más tarde, la agencia de noticias Associated Press y el sitio Space.com reportaron que el Control de Misión guió a la astronauta Christina Koch a través de algunos trucos de plomería para arreglarlo, lo que finalmente consiguió con éxito.
“Me complace informar que el baño ya está listo para su uso”, anunció Amy Dill, encargada de la comunicación con los astronautas.
¿Cómo funciona el inodoro del Artemis II? Así van al baño los astronautas
Pareciera un detalle menor, pero el baño instalado en la cápsula Orión es un avance importante. Se trata de la primera vez que una nave viaja más allá de la órbita terrestre con un inodoro fijo.
En misiones anteriores, como las del programa Apolo entre 1961 y 1972, los astronautas no contaban con un baño como tal, sino que debían utilizar bolsas especiales para almacenar los desechos durante el viaje.
El sistema actual, conocido como Sistema Universal de Gestión de Residuos, está diseñado para ser usado tanto por hombres como por mujeres. Además, incluye una pequeña puerta que permite cierta privacidad, algo poco común en misiones espaciales.
Este modelo se basa en un retrete experimental que se lanzó a la Estación Espacial Internacional en 2020, el cual apenas se usó y lleva años fuera de servicio.
Para utilizarlo, los astronautas deben sujetarse los pies con soportes para mantenerse en posición. El sistema utiliza corrientes de aire para dirigir los desechos sólidos hacia un contenedor especial. Para la orina, cada tripulante usa un embudo personal conectado a un sistema de succión que la transporta a un depósito.
Aunque este tipo de sistemas no siempre funciona correctamente y en más de una ocasión ha puesto en aprietos a otras tripulaciones. Por ejemplo, en 2021, cuatro astronautas tuvieron que regresar a la Tierra usando prendas absorbentes similares a pañales debido a una falla en el inodoro de su cápsula Crew Dragon de SpaceX.
Con información de Agencias.







