Los dirigentes iraníes comenzaron hoy en Teherán los homenajes al fallecido líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, en vísperas del inicio del funeral de Estado que se prolongará durante varios días y que el Gobierno concibe como una demostración de fortaleza política y de respaldo popular, cuatro meses después de su muerte durante los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel que desencadenaron la guerra en Medio Oriente.
Las autoridades esperan entre 15 y 20 millones de asistentes únicamente en la capital iraní para las ceremonias, cuya organización coincide con un frágil alto el fuego entre Teherán y Washington.
El funeral, previsto inicialmente para marzo, fue aplazado debido a la intensificación del conflicto y ahora representa una prueba para la golpeada teocracia iraní, que busca exhibir capacidad de movilización seis meses después de las protestas antigubernamentales y contra el elevado costo de la vida.
Body of Ayatollah Khamenei arriving at the Imam Khomeini Mosalla in Tehran for major funeral ceremony, months after his death in one of the first U.S.-Israeli strikes.
Preparations are underway for the multi-day commemorations across Iran and Iraq holy sites this weekend.…
El cuerpo de Jamenei, envuelto en la bandera iraní, permanecerá expuesto durante el sábado y el domingo en el recinto de la Gran Mosalá de Teherán, decorado con grandes retratos del líder, banderas negras de luto y estandartes rojos, símbolo del martirio y la venganza.

El Presidente Masud Pezeshkian, miembros del Gobierno y altos mandos militares acudieron a rendir homenaje, entre ellos Mohamad Baqer Qalibaf, Presidente del Parlamento, y Ahmad Vahidi, nuevo comandante de los Guardianes de la Revolución, quien apareció en público por primera vez desde el inicio de la guerra.
Información tomada de Agencia Reforma










